4 nov. 2013
Por Rubén Lasagno
Parece que en este Macondo, en que se ha transformado la Argentina, todos estamos un poco más locos de lo que, inclusive, nosotros mismos creemos. La Lay de Medios, norma postergada por más de 4 años en su aplicación y recurrida ante la Corte Suprema de Justicia, tuvo su decisión final (guste o no), pero lo que todos esperábamos fuera una conclusión sesuda, planteada desde el más estricto liberalismo judicial, objetivamente consagrado a hacer justa la justicia, partiendo de la base de que sus integrantes han sido glorificados como los exponentes más conspícuos de la independencia judicial en lo más alto de la justicia nacional, sucumbió a los mismos designios y también mostró la hilacha.
Nos enteramos, ahora, y por voz del propio presidente del Cuerpo, el Dr Ricardo Lorenzetti, que dio una larga entrevista a Perfil, que el fallo no salió antes de las elecciones para que no impactara negativamente en los comicios, que hace unos 2 meses atrás mantuvo diálogos con la presidenta (aunque se apuró a negar que hayan hablado de la Ley de Medios, cosa que nadie cree) y también reconoció haber hablado, recientemente, de este tema varias veces con Carlos Zanini, Secretario legal y Técnico de la presidencia, pero negó que todo esto haya tenido algún tipo de influencia sobre la decisión final.
Consagrado el fallo, para nada unánime, por una ajustada mayoría cuya balanza volcó el propio Lorenzetti para el lado del gobierno, salen a la luz los entremeses de (una vez más) una decisión que ahora sí está atravesada por las dudas y empaña la “reserva moral” anidada en el máximo Tribunal del país, gloriosa joya apañada y bendecida, incluso por la oposición más férrea, que se ufanaba de estar ante los notables menos contaminados por el barro de la política.
A pesar de la denigración pública a la que se expone la señora Elisa Carrió, cada vez que asoma en su lengua el apocalíptico pronóstico de la derrota moral de todos los argentinos y la promesa que renaceremos, se cae de maduro que esta vez algo (o mucho) de razón tenía, cuando apuntó sus cañones hacia la vinculación estrecha y vinculantemente vergonzosa del gobierno con el presidente de la Corte Suprema y las sospechas de confabulación entre ambos a cambio de la caja, solo superado, dijo Carrió, por el obscuro pacto de Menem y Alfonsín firmado en Olivos.
Si esto queda develado a la luz de los dichos del propio Lorenzetti, quien también reconoció haberse reunido “varias veces por este tema”, nada menos que con Carlos Zanini, el histórico armador, lobbysta y director de orquesta de cualquier componenda judicial y engendro jurídico que se hizo en la provincia y el país, desde los tiempos de Néstor Gobernador, está más que claro que el eje de todo este fallo, está absolutamente contaminado por la política partidaria y vaya a saber por cuántos millones de razones más.
Carlos Zanini, a quien denominamos “el Sensei” en nuestro video del mes de mayo, es el máximo operador del kirchnerismo en materia jurídica y el responsable de todos y cada uno de los dislates cometidos por Néstor Kirchner y también por Cristina en materia judicial y política, como la desobediencia reiterada y sistemática al fallo de la Corte, cuando les ordenó acatar en reiteradas oportunidades la orden de reponer al procurador Eduardo Sosa en Santa Cruz o más acá aún, cuando elaboraron la idea de “democratizar la justicia” y fueron por ella como el krichnerismo bien lo sabe hacer: sin límites ni reparos. En ese video, desnudamos a quien es el alma Mater de estas iniciativas, un ubicuo personaje que todo lo puede y es usina de las decisiones de gobierno.
La decisión de la Corte Suprema no hubiera pasado de ser solo eso, si el propio Lorenzetti no hubiera aclarado para oscurecer, lo que nos despintó el cuadro inmaculado que teníamos del máximo órgano rector de la justicia en el país. También esto sirvió para que Carrió, al menos, merezca ser tenida en cuenta cuando habla y no se sumen solo para destrozarle el discurso, porque en el fondo dice la verdad y por último, sabemos lo que ya sabíamos y lo marcamos en nuestro video de hace 6 meses atrás, que Zanini es el que ordena y todos atacan in límine, lo que el Sensei propone y dispone.
(Agencia OPI Santa Cruz)


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