03/11/13
Ante cada polémica medida del Gobierno que trasciende las fronteras, los analistas internacionales cuestionan la presencia de Cristina Kirchner en las cumbres. Su escasa influencia y las consecuencias para el país
Desde que el gobierno kirchnerista comenzó a profundizar su aislacionismo internacional, hasta ganarse el mote del “adolescente díscolo” de Latinoamérica, especialistas, periodistas y diplomáticos de los países desarrollados comenzaron a preguntarse por qué Argentina integra el G20, el grupo que aglutina a las naciones con mayor influencia y desarrollo a esfera planetaria. Nuestras pampas, siempre tenidas en cuenta por su tierra fértil, sus recursos humanos y un potencial extraordinario que surge de la relación superficie – población, ha desaprovechado su potencial en los últimos años por la impericia de la Casa Rosada.
Por ello, cada vez que una polémica medida del gobierno nacional trasciende las fronteras y es criticada en otras lenguas, vuelve la pregunta. ¿Porqué Argentina integra el G20? Con las denuncias que varios periodistas argentinos llevaron a la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, el interrogante volvió a las páginas de los principales medios extranjeros.
The Washington Post, uno de los más prestigiosos, esbozó un duro editorial donde advirtió que un gobierno que ejerce una “fuerte presión” sobre la Corte Suprema y que “amenaza” las libertades públicas, no puede formar parte de la élite mundial. "Los Estados Unidos, Brasil y México deberían preguntarse si un país del hemisferio que sofoca la libertad de expresión merece tener su voz amplificada a través de invitaciones a reuniones en la cumbre de élite. La respuesta obvia es no", expresó el matutino. Además, reparó en las “precarias condiciones de salud” de la presidenta, pese a lo cual consideró que "el kirchnerismo de la señora Fernández y sus camaradas todavía representan una amenaza para las instituciones democráticas del país". Más allá de las denuncias actuales referentes a la prensa, ante la expropiación de YPF, las disputas con organismos multilaterales y los juicios con bonistas o con el CIADI, las dudas han sido una constante en la relación de nuestra nación con las potencias. Diplomacia al margen, los K hacen “añicos” no sólo la integración del Mercosur, sino también la “marca país” en los cinco continentes.
Entonces, otra vez: ¿Por qué Argentina forma parte del Grupo de los 20? Nuestra economía se ubica hoy en el puesto 21 a escala global si se toma la paridad de poder adquisitivo entre naciones. Sino, según los datos del FMI, desciende al puesto 25 de los PBI más importantes. Ocupa un asiento junto a EEUU, China, Rusia, Alemania, Brasil e India, por citar sólo a los más poderosos. Además, Cristina Kirchner es la jefa de Estado que más veces ha ido, en los últimos años, a las cumbres. Sin embargo, su voz no es tenida en cuenta por los líderes mundiales, su peso en la toma de decisiones es insignificante, y ha pasado a ocupar un lugar insignificante, por decisión propia, en la escena internacional.
Con una economía en crisis siempre al borde del precipicio, peleados y aislados con naciones hermanas o rivales, acosados por juicios y tribunales extranjeros. Argentina es parte del G20 para que Cristina pueda pasear por Nueva York, comprarse carteras en la “gran manzana” y alojarse en los hoteles top de Manhattan. Mientras, el mundo se pregunta ¿por qué? Y nosotros también.


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