domingo, 10 de noviembre de 2013

Antes de que reemplazara a CFK, a Boudou le habrían hecho firmar la renuncia como vice





noviembre 10, 2013
 
 
 
 
 
 Apenas se supo que la presidente debía operarse inmediatamente del hematoma craneal, durante largas horas se habría demorado el traspaso de las funciones presidenciales a Amado Boudou. Esta postergación en un clima crispado se habría debido a que Carlos Zannini y Máximo Kirchner le habrían exigido al vicepresidente que dejara firmada una renuncia sin fecha a su cargo, antes de pasar a ejercer la presidencia. Finalmente la presión habría tenido éxito y la renuncia habría sido depositada en una caja fuerte. De este modo, el entorno íntimo de Cristina quiso tener un reaseguro en caso de que Boudou, que goza de bien ganada fama de incontrolable, tomara medidas por su cuenta e intentara iniciar una gestión propia de gobierno, mejorando su imagen ante la población y el mundo financiero. Finalmente el vicepresidente no se salió de su libreto e incluso sufrió nuevos embates en varias causas judiciales.

Nadie le cree al gobierno

El viernes corría la versión de que ayer a la tarde, después de los exámenes en la Fundación Favaloro, la presidente reasumiría inmediatamente, pero luego los médicos dispusieron esperar el resultado del Holter que le colocaron por 48 horas. La foto a su entrada a la fundación la muestra con la cara hinchada, tal vez producto de la ingestión de corticoides. Pero ni el problema craneal ni el bloqueo del ventrículo izquierdo se medican con corticoides, por lo cual la incertidumbre aumentó. Sí está claro que el retorno a sus funciones será en forma limitada. La ausencia de transparencia en el manejo de la información médica hace que parte de la opinión pública crea que el problema de la presidente es más leve de lo que se dice y que hay mucho show con la idea de no enfrentarse al espejo de la derrota y ganar aceptación con el efecto “lástima” que genera una intervención quirúrgica. 

La realidad es que los mismos encuestadores que insistieron falsamente en que Martín Insaurralde había achicado la brecha que lo separaba de Sergio Massa ahora dicen que la imagen positiva de la presidente levantó 10 puntos o más, lo que provoca muchas dudas. Otro sector importante de la opinión pública sostiene, por el contrario, que la presidente está bastante peor que lo que dicen sus médicos y se basan en las tres fotos de sus ingresos a la Fundación Favaloro, contando la del viernes pasado, en las cuales se la ve visiblemente desmejorada. La verdad no es un tema menor y las declaraciones de Hermes Binner en el sentido que no se sabe quién gobierna molestaron mucho al cristinismo y esconden una verdad. 

Hay, por otra parte, hay una disparada de los precios y una caída alarmante de las reservas de Banco Central, que no parece tener límite. El jueves, con unos gritos, Guillermo Moreno hizo liquidar a las cerealeras 140 millones de dólares y el Central recuperó así 40 millones. Sin embargo, el viernes se vendieron 45 millones, quedando las reservas en 33.062 millones y podría ocurrir que el lunes se baje la barrera de los 33.000 millones. Esto podría encender una alerta ante la falta de medidas económicas que, supuestamente, están frenadas hasta que reasuma la presidente. De lo que no hay duda alguna es de que deben tomarse medidas económicas para reducir el drenaje de divisas. Es que los aprietes de Moreno no alcanzan y Boudou no puede tomar decisiones de acuerdo a su criterio, como ocurriría en un país normal.

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