viernes, 11 de septiembre de 2015

Tal como OPI lo adelantara, la usina de Río Turbio apagó la turbina y de su chimenea, dejó de salir humo

OPI  SANTA CRUZ





10/09 – 14:15

Por Rubén Lasagno





















Una vez más y a pesar de la resistencia del aparato y la cadena de la alegría, a reconocer que cada información que damos es absolutamente cierta, volvimos a tener razón sobre la simulación que hicieron con el encendido de la usina de Río Turbio, solo a los fines del acto político que había ordenado la presidenta para hacer campaña a su hijo Máximo y su cuñada Alicia. Ya para el lunes 7, habían declinado visiblemente las emanaciones de la Usina de Río Turbio. El martes, se ausentó definitivamente el humo de la chimenea en la cuenca y se apagó la única turbina existente, que fue encendida solo en calidad de prueba. 

Finalmente y como habíamos advertido, de acuerdo a la información suministrada por nuestras fuentes, días previos a la anunciada “inauguración”, la usina de Río Turbio detuvo su turbina, la cual había sido puesta en funcionamiento para la realización del acto político que organizó la presidenta Cristina Fernández el día viernes 4 de este mes en la cuenca carbonífera, bajo el falso anuncio de “inaugurar la usina termoeléctrica de Río Turbio” o el más falso aún de “inyectar energía en el interconectado desde la cuenca para el país”, como dijo allí la presidenta.


















Bajo una incipiente nevada que comenzó a caer en la cuenca, OPI obtuvo estas fotos el día martes, donde se puede observar que la chimenea de la Termousina de Río Turbio, dejó de emanar humo producto, claro está, de que la única turbina que se halla en prueba, dejó de funcionar.
El relato disparado desde el municipio de Río Turbio, YCRT e Isolux Corsán, sostenido por el gobierno nacional y distribuido en las redes sociales y en la “cadena de la alegría”, constituida por medios asalariados del Estado nacional, chocó una vez más con la realidad que desde OPI contamos a diario y específicamente en este caso, dijimos que se trataba de una prueba de la máquina, la cual sería forzada a funcionar solo y hasta que se agotara el objeto necesario para mantenerla encendida: el acto político de la presidenta, que con grandes pompas, fiesta y mucho gasto de dinero público, sería capitalizado para simular un anuncio de inauguración que no era tal, por cuanto no se puede poner en funcionamiento uno solo de los módulos para inyectar energía, como se trató de decir, confundiendo a la opinión pública, sino que depende de la puesta en servicio de todo el sistema, es decir, las dos turbinas, para que la planta generadora sea una realidad. Esa segunda turbina, no podrá entrar en servicio antes de un año.





















“Desde aquí, desde el sur, le estamos dando a todos argentinos petróleo, gas y ahora también le vamos a dar energía por carbón”, dijo la presidenta y claramente hizo algunas elipsis en su discurso, donde fue obvio que la mandataria habló mucho pero no aclaró nada. Cuando aseveró “…le vamos a dar energía (al país) por carbón…”, la mandataria no dijo cuándo; clarísimo está que ahora, no.
El acto de simulación que hizo el gobierno nacional, se compara con aquella anécdota que conté me había sucedido en los años ´90 en la Pampa, donde la planta que iba a inaugurar el gobernador Marín no podía dar gas porque faltaba el 30% de la obra y sus funcionarios resolvieron protocolarmente la salida de gas por el mechero que simbólicamente el gobernador debía encender en el acto oficial, colocando una garrafa, el cual después de pasado el evento de la “inauguración” fue retirada de allí. Sin duda, aquel ejemplo con el cual me adelanté a lo que iba a ocurrir en Río turbio el viernes, no fue nada original y es casi (podríamos decir) un “modus operandi” de la chantada política a la que nos tienen acostumbrado nuestros gobernantes.
Por otro lado, como una alegoría de la caída del relato, uno de los grandes carteles que anuncia la Central térmica, auspiciada por Presidencia de la Nación, fue derribado por efecto del viento y junto con el humo que ya no se ve en la chimenea del complejo, el paisaje vuelve a silenciarse y la usina prosigue con los trabajos de construcción habituales.

Sin embargo, la población de la vecina localidad de 28 de Noviembre están furiosos con la presidenta CFK, porque, además de ignorar y no saludar al intendente de la ciudad, Hugo Garay quien había ido a recibirla al aeropuerto y la seguridad no lo dejó acercar, en su discurso habló exclusivamente de Río Turbio y no hizo una sola referencia “a 28”, un núcleo humano integrado poblacional, emocional y territorialmente, tanto a la construcción de la megausina, como a YCRT, la empresa carbonífera, emblema del gobierno.
 (Agencia OPI Santa Cruz)

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