domingo, 30 de marzo de 2014

Argentina: entre lo que parece y lo que es




30 marzo, 2014



- Por Gabriela Pousa – 


Todo parece demasiado alborotado. Pero la Argentina no es un mar picado y bravío sino un río que cuando parece calmo, provoca la más feroz corriente y arrasa sin salvaguarda. Así nos lleva. No hay forma de prever cómo serán las mareas. 

En ese escenario ha trabajado el kirchnerismo desde su asunción en el 2003, no desde el 2005 o el 2007. En este sentido sucede algo parecido a lo acontecido con cierta historia del país: el terrorismo de Estado no nació en 1978 sino en 1976 aunque se lo “festeje” un 24 de marzo, y se decrete que fue hace 38 años. 

Este modelo es el modelo de Néstor, lo fabricó en Río Gallegos y lo perfeccionó a nivel nación luego. Entre sus consignas más básicas estuvo y está la de no mencionar ni mostrar nada que evidencie la ignominia, la ineficacia y el fracaso. Lo ha logrado durante un tiempo demasiado largo. 

Llevado a otro plano, uno más doméstico supongamos, es como si una ama de casa mostrara su hogar brillando a fuerza de barrer debajo de la alfombra, la suciedad. Inexorablemente llegará el día en que el piso lucirá como el dibujo de la boa tragando al elefante que hiciera El Principito de Saint Exupery. Habrá quienes siguen insistiendo en que es un sombrero, pero lo cierto es que no puede disimularse más ni al elefante ni a la boa.
 
Los deshechos no son siempre reciclables y el hogar ya no luce impecable. Frente a la imagen, en plena época digital, la palabra y el relato, se extinguen. No sirven más. 

Pretender venderlos en el mercado es pretender el éxito de una fábrica de miriñaques o daguerrotipos.

Lo cierto es que la alfombra se ha convertido en frazada, y estamos sufriendo la limitación de su tamaño. Si tapa por un costado, destapa por otro. Esto sucede encima en todos los ámbitos: desde la economía hasta lo institucional sin descartar tampoco al grueso del tejido social. Y explica de alguna manera, aunque no justifica, el linchamiento que dejó muerto a un ladrón, la semana que pasó, en Rosario. 

Hartazgo desbordado. Se quebró hasta el contrato social. El barco se hunde y el “sálvese quién pueda” muestra la verdadera naturaleza, desnuda la idiosincrasia nacional. 

Por eso, justamente, a la inflación real se le suma la criolla: “Por las dudas, te cobro de más“, y se genera un círculo vicioso donde ni siquiera quienes se creen beneficiados lo son en realidad. En definitiva, ellos viven también en esa Argentina y padecen esa Argentina, pese a los microclimas que dan sensación de otra escenografía. Esos microclimas son el maquillaje de los artistas. Dura un rato y luego se cae a pedazos. La mentira no deja de ser tal aunque se la disfrace de verdad.

En el trayecto, el kirchnerismo se apropió títulos que no le pertenecieron jamás. Presentó la “democratización de los derechos” como presentara antes la merluza compactada o el “mirar para cuidar” que descuidó la credibilidad. Si algo había de popular en Argentina eran los derechos humanos. Nadie los cuestionaba hasta el 25 de mayo de 2003. Desde entonces, fueron populares a conveniencia del matrimonio presidencial, se politizaron y terminaron bajando un cuadro para subir otro sin diferencia o muy similar. 

En consecuencia, todos tenemos derecho a todo, incluso a matar a patadas si nos roban una cartera. Si a ésto le sumamos la desconfianza que se ganó en buena ley, la dirigencia en general y el gobierno en particular, terminamos creyendo que el ladrón apaleado por la gente en la vereda es la solución pues, de lo contrario, entra a la cárcel por la puerta de adelante y sale, ya no por la de atrás, sino por la misma que acababa de atravesar. Y encima al hacerlo, saluda al vigilante. Se ha logrado algo que no es en absoluto fácil: que el remedio sea peor que la enfermedad.

En este contexto, es comprensible que surja Sergio Massa vitoreado por “audaz”. También lo fue Néstor Kirchner, ¿y quién puede negar la audacia de Cristina Fernández? Pocas veces se ha visto otra igual. Ahora bien, ¿esa es la virtud que elige en el cuarto oscuro la sociedad? La honestidad queda relegada, se ha descartado porque se hizo carne la idea de que un político no puede ser honrado. 

Claro que es verdad que el ex jefe de Gabinete llega antes, que se adelanta a los hechos y a las respuestas, y lo hace muy bien porque aprendió y se ejercitó con el mejor maestro: el kirchnerismo. Y puede que suceda en este caso la paradoja del alumno que supera al maestro. O no. Se verá llegado el caso. No suma hacer “futurología” en el reino del corto plazo. 

Asimismo, el enigma Scioli no puede ser explicado por un analista político en Argentina sino que requiere, para ser comprendido, de la psiquiatría. La gente puede desdeñarlo, criticarlo, etc., pero no lo responsabiliza ni de aquello que él mismo puede haber generado y es responsable en primer grado. ¿Por qué pasa esto? Porque Cristina ha fallado una vez más. El ex motonauta es el resultado de otro de sus tantos boomerang.

Néstor lo apretó en público, ella lo acostó con los aguinaldos y lo que parecía un hecho aislado derivó en costumbre. Daniel Scioli es el truco de un mago que sólo sabe eso de magia, y la carta terminó cayéndosele de la manga. Así como muchos trucos pasan desapercibidos, otros no. Y este es un caso de excepción a la regla digamos.

Hoy todo cuanto le pasa al gobernador bonaerense parece ser provocado por una mano negra que ópera desde Balcarce 50. La culpa pues también apunta al despacho de la Presidente. Finalmente, Scioli no es sino sciolista, como Massa no es más que massista. A otros con los engaños. 

En este teatro la función de mañana es una réplica exacta de la que vieron la semana pasada aún cuando se altere la escenografía. No hay causas, hay consecuencias, y no hay arte de magia. Lo único que puede cambiar apenas es el costo de la entrada. 

Gabriela Pousa

Con el agua cerca de la nariz




Domingo 30 de marzo de 2014


Por Roberto Cachanosky 
 

Podrán seguir con el relato, pero en el fondo saben que tienen el agua que ya les llega a la nariz.


Haciendo todo tipo de piruetas verbales para tratar de esconder la realidad, finalmente Kicillof anunció un tarifazo que el gobierno se niega a reconocer como tal y lo denomina redireccionamiento de los subsidios. La realidad es que al igual que en 1975 tenemos en puertas un rodrigazo, el cual vengo anunciando hace rato y hoy empieza a ser realidad, aunque este va a ser peor por la magnitud del ajuste que el de 1975.

En el fondo, este tarifazo no se diferencia del rodrigazo de 1975. ¿Qué pasaba en aquél momento y qué pasa ahora? En esos años las empresas estatales tenían pérdidas porque las tarifas eran políticas. Mantenían artificialmente baratas las tarifas de luz, gas, transporte público, etc. Esa artificialidad les generaba quebrantos que eran cubiertos por el BCRA con emisión monetaria la cual producía inflación. Para frenar la inflación, Celestino Rodrigo, que heredó el lío que había hecho José Ber Gelbard con la famosa inflación cero, ajustó las tarifas para que las empresas de servicios públicos tuvieran ingresos genuinos, el tesoro dejara de financiarlas y el BCRA no tuviera que emitir para darle los pesos al tesoro. Ahora pasa algo parecido.

 Ya con el déficit fiscal disparado por el descomunal aumento del gasto público, en parte por los subsidios para tener tarifas artificialmente baratas, el tesoro tiene que ser asistido por el Central vía emisión monetaria que dispara la inflación. ¿Qué se decidió? Eliminar los subsidios que eran como una especie de descuento sobre las tarifas para disminuir las pérdidas de las empresas y así aliviar las cuentas del tesoro.

 Pero aquí hay una diferencia con el rodrigazo. De acuerdo a lo anunciado por Kicillof, lo que se deje de gastar en subsidios irá a financiar el transporte y la distribución de gas y lo que sobre a los llamados planes sociales como la Asignación Universal por Hijo y PROGRESAR. Es decir, si realmente los recursos que le cobrarán a la gente por el tarifazo son destinados a financiar otra parte del gasto público, el mismo no disminuye en términos globales y el problema del déficit sigue vigente, con lo cual la inflación no cederá si el Central continúa emitiendo para cubrir el déficit fiscal.

La otra diferencia con el rodrigazo es que en esta oportunidad el tarifazo se hace en forma confusa, a tal punto que ni Kicillof sabía cuánto podía ahorrarse de subsidios ante la pregunta de una periodista. En otras palabras, largaron un tarifazo que ni ellos saben cómo va a funcionar. Pero el punto que me parece interesante señalar es que la industria queda fuera de la quita de los subsidios y corre para los domicilios particulares y los comercios. El argumento que dio Kicillof es que a la industria se le mantiene el subsidio y no tiene que ahorrar gas porque, citándolo textualmente: “el propósito es seguir sosteniendo la política nacional de subsidios como un resorte a la competitividad y a la producción.”  Si la industria necesita que le subsidien el gas para ser competitivos quiere decir que por definición Kicillof está diciendo que los industriales son unos inútiles ineficientes que necesitan subsidios.

La realidad es que la competitividad no pasa justamente por tener subsidios. El que los necesita es porque no es competitivo. La competitividad pasa por una política económica que no entorpezca o encarezca artificialmente la producción, por las inversiones, la tecnología que se utilice, el management, etc. Es como si dijeran que una industria es competitiva porque le devalúan la moneda local o no paga los impuestos que paga el resto de los sectores.

Con el mismo criterio podría decirse que los restaurantes dejan de ser competitivos porque le quitan el subsidio o los hoteles no pueden dar calefacción en invierno porque también les quitan el subsidio. Esto de creer que producir significa hacer algo que tenga un tornillo es un pensamiento realmente de cavernícola. Con el criterio de Kicillof un médico, un ingeniero o un comerciante no producen nada. Son unos seres que andan por el mundo vendiendo humo y cobran por vender humo. El ministro se quedó leyendo las críticas de Marx a la revolución industrial y todavía parece no haberse enterado que estamos en medio de una revolución tecnológica fenomenal.

Otro aspecto disparatado de este tarifazo es el criterio con el que se diagramó. El criterio es que aquellos domicilios o comercios que reduzcan el 20% el consumo no pierden el subsidio. Si siguen consumiendo más o menos lo mismo, entonces les cobra más caro. Desde el punto de vista de la lógica económica y comercial es un delirio. Imagine el lector que va a un comercio y compra una computadora. El precio que pagará será el de lista. Ahora, imagine que entra al comercio y en vez de comprar una computadora le dice al vendedor que quiere comprar 10 computadoras. ¿Acaso no le pedirá un descuento? ¿Acaso el vendedor no le hará un descuento por volumen de compra? Bien, resulta que el criterio k para el gas es cobrarle más caro al que compra 10 computadoras que al que compra una.

Alguien me ha dicho que no es lo mismo porque el gas no es un recurso renovable que hay que cuidar. ¿Cómo se cuida ese recurso no renovable? Mediante el precio. Si el precio es alto la demanda disminuye. El ejemplo al respecto es el caso de la extracción de petróleo en el mar del Norte. Mientras el precio del petróleo se mantuvo en un cierto nivel no era rentable explorar y explotar el petróleo en esa zona. Pero cuando el petróleo subió de precio se hizo económicamente viable explotar el petróleo en el mar del Norte porque el precio de mercado cubría los costos de explotación. Como dato adicional este ejemplo le serviría Kicillof para darse cuenta que es el precio el que determina los costos en que puede incurrirse y no al revés. 

Fue el aumento del precio del petróleo lo que permitió asumir los costos de producción en el mar del Norte. No fue que se pusieron a extraer petróleo del mar del Norte y como era más caro todo el mundo subió el precio del petróleo. Lección básica de economía que todavía no les entra en la cabeza.

Con el gas puede pasar lo mismo. Si escasea y su precio sube, habrá otras formas de energía que hoy son descartadas por la relación precio-costo. Es más no sabemos si de las diferentes formas de energía hoy disponibles no se desarrollarán otras que desconocemos actualmente. En definitiva un recurso escaso no se cuida distorsionando su precio y aplicando sanciones a quienes los consumen. Se cuida, si es que hay que cuidarlo, mediante el precio.

Finalmente, y para no ser menos, CFK dijo, luego del tarifazo, que esto no era un tarifazo y que ahora se podían reducir los subsidios porque la gente ganaba cada vez mejor y millones de argentinos tenían trabajo nuevamente. Lo dijo sin que se le moviera un pelo en plena crisis con los docentes de la provincia de Buenos Aires, con una huelga general en puerta y con empresas que están suspendiendo o despidiendo personal por la caída de la actividad. Sin pudor largó esta afirmación como si la gente no padeciera día a día la pérdida del poder adquisitivo de su salario.

Recordemos que el argumento que utilizaba CFK para justificar los subsidios era que de esa manera la gente tenía más poder de compra y consumía más, como si los subsidios los pagara el Espíritu Santo. Y resulta que en el momento más crítico del poder adquisitivo de la población anuncia que le quitan parte del subsidio. Delicias de las contradicciones k.

En definitiva, la semana pasada, en un solo día, se advirtió la crítica situación que enfrentamos. Por la mañana se anunció el tarifazo que dicen que no es un tarifazo, igual que a la devaluación la llaman deslizamiento cambiario. Y por la tarde, luego que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que elabora el INDEC proyectara una suba del PBI del 4,9%, corrigieron el número y dieron un 3% de aumento del PBI para 2013 de manera de no pagar el cupón del bono PBI.

Podrán seguir con el relato y los “espontáneos” cantitos de La Compora darle aliento antes de empezar sus discursos en cadena, pero en el fondo saben que tienen el agua que ya les llega a la nariz.

La inflación, una ‘polilla’ que se devora el billete de $ 100





30/03/14 

 Por Pablo Calvo

Se duplicó su cantidad en circulación en los últimos tres años, pero su poder adquisitivo se redujo en tres cuartas partes. Hay un insólito boom de ventas de máquinas contadoras de billetes.


La pérdida del valor del peso. Evolución del poder de compra del billete de 100, tomando como base un valor de $100 en 2007.
Ni los dos modelos de país juntos que simbolizan los rostros de Julio Argentino Roca y María Eva Duarte de Perón pueden sostener su poder de compra. Apretujados en el bolsillo de los ciudadanos, los dos relatos oficiales contenidos en los billetes de 100 pesos no logran una síntesis, y menos la estabilidad: la pérdida de valor es una constante desde 2007, cuando el Gobierno pedía apostar al peso, sin decir que iba a ejecutar una profunda devaluación.

De diciembre de 2007 a marzo de 2014, el billete de $ 100 perdió tres cuartas partes de su capacidad adquisitiva: hoy vale $ 27,27, según una proyección realizada para Clarín por la consultora económica on line Abeceb.com .

También en la web puede encontrarse una explicación sencilla de la situación, como la que figura en el manual para docentes y alumnos “Descifrando la economía” , elaborado por el Banco Central.

Dice: “Los gobiernos destinan importantes recursos para mantener un sistema de precios estable y predecible, en el cual las familias y las empresas pueden tomar correctamente sus decisiones de consumo, ahorro, inversión y producción […] Cuando hay inflación, el dinero pierde valor, dado que para adquirir un bien o servicio hay que entregar una cantidad de dinero cada vez mayor. Cuando esto ocurre, es común decir que bajó el poder adquisitivo del dinero. Y si los ingresos no aumentan en la misma proporción que los precios, la inflación también reduce el poder adquisitivo de las familias, dado que la cantidad de bienes y servicios que pueden comprar con su ingreso, es menor.” Entregar más dinero, en efectivo, es lo que hicieron el viernes pasado, en el Pago Fácil de la calle Perú 139, dos personas que dijeron a este diario: “Tengo que pagar impuestos y cuatro líneas de celulares por 8.000 pesos.

Si hace dos años salía de la empresa con esta suma, miraba para todos lados antes de hacer la fila. Ahora es lo más normal”; “Las expensas de mi departamento son al contado, 1.700 pesos este mes, y acá estoy, con un pilón de billetes, que hace una década hubiera alcanzado para pagar las expensas de todo el edificio”.

Durante estos años de inflación escondida por los índices oficiales, que decían hasta setiembre pasado que una familia podía comer con 6 pesos al día, se imprimieron billetes a una velocidad impropia para períodos de estabilidad.

Según informes del BCRA, tanto la cantidad de billetes de $50 como la de $ 100 se duplicaron en los últimos tres años. En junio de 2011, circulaban entre el público y los bancos 177,4 millones de billetes de $ 50, mientras que hoy hay 333,8 millones de unidades.

Más gráfico aún, por volumen, es el caso de los billetes de $ 100: en junio de 2011 había 1.242,9 millones de unidades, pero en marzo de este año ya circulaban 2.431,2 millones de billetes, con Roca y Evita evocando “La Conquista del Desierto” , por un lado, y la lucha “por los derechos de los trabajadores, humildes y desprotegidos” , por el otro, según se lee, lupa mediante, en los reversos.

Era una montaña de plata la que formaban los billetes de mayor denominación, pero ahora son dos montañas, o dos volcanes, de acuerdo a la metáfora geográfica y política que se elija.

El ciudadano lo constata en distintas situaciones diarias. Una panadería de Boedo acaba de poner en vidriera un huevo de Pascua que sale 300 pesos “al contado”; una pescadería del Centro sólo acepta tarjeta por compras de más de 150 pesos; en el teatro Liceo, un domingo, por un corte de luz, se cobraban las entradas para ver la obra Parque Lezama “sólo en efectivo” y tres abuelas sacaron sin problemas de sus carteras 660 pesos, que, allá por 2007, equivalían a toda una jubilación. Y así ocurre con los viajes en taxi, las compras en el kiosco, los trabajos del cerrajero, el pago diario del estacionamiento o el semanal al paseador de perros.

Un billete de $ 100, que tiempo atrás daba sensación de ahorro, hoy se cambia por dos docenas de facturas. Hasta alcanzaba -si se toman como referencia los precios difundidos por el Gobierno- para comprar 40 kilos de pan en agosto de 2007, cuando se decía que estaba a $ 2,5; y ahora alcanza apenas para 5,5 kilos, ya que el precio cuidado es de $ 18.

Cuenta el manual para chicos del BCRA que dinero “es todo aquello que se acepta en el intercambio de bienes y servicios” y que en la antigüedad “una esposa valía ocho vacas en pueblos del Alto Nilo, ladrillos de té se usaban para los intercambios entre mercaderes chinos, caracoles servían en costas de la India y soldados de Roma recibían su salario en sal, de donde surge el término ‘salario’ ”. Caparazones de tortuga, dientes de delfín y barbas de ballena fueron otros elementos de pago.

Hoy es distinto.

No dan abasto las máquinas contadoras de billetes que, según consultas realizadas, se venden un 30 por ciento más desde diciembre pasado. “Hay incluso listas de espera por algunas máquinas importadas, de alta tecnología. La gente ya las pagó y las necesita para su actividad”, explica Mariano Gorodisch, autor del libro “60 opciones para invertir en pesos y ahorrar en dólares” .

En la página web de la firma Bulldog se ofrece un “Contador de billetes profesional, ideal para bancos, casas de cambio, supermercados, casinos y estaciones de servicio”, con capacidad para contar 1.000 billetes por minuto. Sale alrededor de 3.800 pesos y está en vidriera, pero cuando Clarín llamó para preguntar cómo iba la venta, un empleado indicó que se habían quedado sin stock: “Notamos que el uso de estas máquinas se ha extendido. Ahora son requeridas también por inmobiliarias, estudios contables, comercios pequeños y medianos”.

Un vendedor de la firma D. T. Ktor describió un panorama similar: “En los últimos tres o cuatro meses aumentó la demanda un 30 por ciento. Fue un verano atípico, pues se sumaron ventas en el rango intermedio, distribuidoras de kioscos, proveedores de artículos de oficina, librerías. No nadamos en máquinas, porque son importadas, pero en depósito quedan”.

Hasta hace dos semanas, los billetes de $ 100 representaban el 61,4 por ciento del total del circulante.

“Al imprimir cinco billetes de 100 en vez de uno de 500, se produce un despilfarro de los recursos públicos. Se han complejizado operaciones sencillas, como la recarga de cajeros automáticos o el pago de una deuda ordinaria, además del aumento grosero de los costos de emisión monetaria del BCRA, que, en los últimos años, subieron un 150 por ciento”, señala el diputado socialista Roy Cortina, que impulsa un proyecto donde propone crear un billete de $ 200 con la cara de Mariano Moreno y escenas de la Revolución de Mayo; más otro de $ 500 con Alfredo Palacios como símbolo principal.

Pero la emisión de nuevos billetes “no es un tema en estudio del Banco Central”, señalaron a Clarín voceros de la entidad.

En la Casa de Moneda, además, se estima que el proceso industrial para preparar una nueva emisión demanda al menos un año, algo que coincidiría con el último tramo de la administración Kirchner.

Otras fuentes oficiales admiten que sería “razonable” que haya billetes de mayor denominación, pero que hay “un tema cultural” que hace que buena parte de la economía argentina se maneje en efectivo. Citan el caso de las colas en los cajeros de los shoppings para retirar billetes y pagar con ellos por productos que se podrían comprar también con tarjeta, cuando aún está vigente la devolución del 5% del IVA para compras menores a 1.000 pesos.

La impresión de billetes más altos significaría el reconocimiento de una inflación por encima de las mediciones. Proponen, como contrapartida, que se extiendan los medios electrónicos de pago, el uso de cheques cancelatorios y las transferencias bancarias, que son gratuitas para operaciones hasta 20.000 pesos. “Lo ideal sería que todo se pueda pagar con tarjeta, que haya algo así como un “Posnet para Todos”.

La inflación no es un invento de este Gobierno. Muestra es que, desde 1983, el peso ha perdido 10 ceros, como una canasta a la que se le van cayendo las manzanas. Pero sí los billetes son un símbolo clave de la economía, que para ser exitosa debe apoyarse en la confianza de la gente. La presidenta de la Casa de Moneda, Katya Daura, ha dicho que su idea es ir retirando los billetes con la cara de Roca para el 2015. Y que para entonces sólo queden los de Evita. Son billetes que, al dorso, están firmados por Amado Boudou.

Pasar la tormenta del ajuste, el principal objetivo del gobierno





marzo 30, 2014
 
 
 
 
By
 
El corrimiento del escenario internacional a partir de la crisis en Crimea y, en mucho menor medida, por el conflicto venezolano, está produciendo sus efectos en el posicionamiento del gobierno. CFK apareció en una pública coincidencia con Vladimir Putin, hoy el principal impulsor de una segunda guerra fría que sólo puede echarse a rodar si se profundizan los vínculos entre Moscú y Beijing. Y el régimen chino es el principal comprador de commodities argentinos. Este escenario les hubiera permitido lucirse a los Kirchner en tiempos de bonanza, cuando la recesión no golpeaba las puertas de la economía. 

Pero la nueva crisis de Rusia y China con los EEUU sorprende al kirchnerismo en un avanzado estado de debilidad que lo llevó a pactar con el FMI por el nuevo índice de precios, a cerrar una indemnización con Repsol y a buscar caminos para conversar un acuerdo con el Club de París. Por otra parte, el principal conflicto estratégico que hoy soporta el gobierno es el litigio que hoy se sustancia contra varios holdouts en los tribunales de Nueva York y en la Corte Suprema de los EEUU. 

De modo tal que la cancillería argentina no está en posición de alejarse seriamente de Washington. Y menos cuando el dirigente opositor que encabeza las encuestas, Sergio Massa, se está tomando muy en serio el transitar la agenda del establishment político y económico de los EEUU. De ahí que, dentro de lo posible, la presidente va tomando prudente distancia del régimen bolivariano y parece evitar los exabruptos que tantas veces le valieron la reacción de la prensa estadounidense. La influencia moderadora de Francisco es claramente el auxilio más importante de la Casa Rosada para conservar un alto margen de gobernabilidad, lo que no debería confundirse con la intención papal de apostar a la suerte electoral del kirchnerismo.

A su modo, el gobierno va buscando un perfil más moderado que le permita continuar con el ajuste, como lo hizo esta semana con la quita de subsidios, pero restándole volumen ideológico a sus maniobras. En este contexto, Daniel Scioli pudo sentarse esta semana a la derecha de la presidente y la conmemoración del 24 de marzo tuvo bajo perfil.

El punto de quiebre

 

Dentro de su escaso margen de maniobra y con encuestas que siguen apuntando a la baja, el gobierno apuesta a que el massismo empiece a implosionar por el protagonismo que pretenden tener en el mismo Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, impulsores del paro del próximo 10. La expectativa oficial es que la tensión entre la vieja política y las propuestas renovadoras haga crisis en torno al intendente de Tigre, que tiene por costumbre ejercer un liderazgo ultrapersonalista. Por otra parte, la decisión estratégica del macrismo de no presentarse más públicamente como la centro derecha local le abrió al líder del PRO la posibilidad de acercarse al bloque no peronista encabezado por Hermes Binner, la UCR y Elisa Carrió. 

El no peronismo, como es obvio, sólo podría vencer en el 2015 ante un peronismo dividido, que es lo que hoy aparece en el horizonte. Los primeros cierres de paritarias importantes, con los metalúrgicos firmando por el 26,7% y el comienzo de solución con los docentes bonaerenses indican que, salvo un desborde cambiario, el gobierno no correría serios riesgos de un descontrol económico.

Esto no alcanza para despejar el interrogante de si Cristina, en su último año y medio de gestión, conservará el suficiente poder como para evitar una ruptura del oficialismo. Como están hoy las cosas, el único con encuestas lo suficientemente pesadas como para romper y provocar la licuación del cristinismo sería Scioli, cuyo estilo político excluye este tipo de toma de riesgos.

Es casi imposible también que otro gobernador opte por desafiar a la Casa Rosada en los próximos tiempos. La reconciliación forzada del cristinismo con el santacruceño Daniel Peralta es todo un ejemplo.

Crece así en el oficialismo la idea de un final de gestión gobernable y con resto suficiente de poder como para gravitar decididamente en el proceso electoral. Pero esta idea de final normal no incluye en modo la posibilidad de cumplir el otro requisito de las alternancias democráticas: la rendición de cuentas. El turbio episodio que envuelve a Carlos Zannini, su segundo Carlos Liuzzi y el juez Norberto Oyarbide es potencialmente más grave que el caso Boudou. Es que Zannini -y no el vicepresidente- es el eje de la toma de decisiones oficiales y el verdadero jefe de gabinete, ya que Jorge Capitanich parece seguir el mismo destino opaco que su antecesor Juan Manuel Abal Medina.

Con una economía más racional aunque también más difícil, la cuestión de la corrupción oficial va camino a convertirse en el eje del debate político, ya que cada vez habría menos diferencias en torno a que se debe acordar con los acreedores externos, transparentar los índices y volver a los mercados de crédito. La investigación judicial de la corrupción oficial, en cambio, divide aguas. Será, sin duda, la principal bandera del no peronismo con la excepción de Macri, que no enfatiza el punto. En cuanto a Massa, su condición de ex jefe de gabinete y ex director de la ANSES durante la primera presidencia de CFK lo coloca en una posición incomoda.
 

ESTIMADOS AMIGOS DE LA MISÈRE PORC , VOLVEMOS A ESTAR HACKEADOS


La Misère Porc
Recomienda a sus estimados lectores, buscar las notas por el índice que se encuentra en el lado derecho de vuestros monitores; puesto que hay "una mano negra" que elimina "algunos de los artículos editados, pero al parecer no pueden eliminarlas en el índice. 
Le pedimos mil disculpas, porque algunas notas pueden estar repetidas y otras directamente eliminadas.
MUCHAS GRACIAS
30/03/2014
 

* LA SEMANA EN POCAS PALABRAS (Fuente: Banco de la Ciudad de Buenos Aires

(SEGUNDA EDICIÓN POR CULPA DE LOS HACKERS KKs)






30 marzo, 2014,15:30


En la última semana, el gobierno avanzó en tres frentes: la reducción de subsidios, una nueva emisión de deuda pública en pesos y una revisión metodológica de las cuentas nacionales que, con una brusca corrección en las estimaciones oficiales de crecimiento, evita el pago del cupón PIB en diciembre de este año. Las iniciativas se encuentran en línea con el nuevo sesgo de la política económica oficial y apuntan a moderar el déficit fiscal, la emisión monetaria y la pérdida de reservas internacionales, aunque sin solucionar los problemas de fondo y con la cuota de discrecionalidad ya característica del oficialismo.

Según lo informado ayer, la reducción en los subsidios será del 20% y alcanzará a los usuarios residenciales y comerciales, llevándose a cabo de manera escalonada en abril, junio y agosto. Esto provocaría que los usuarios afectados paguen en promedio entre un 100% y 406% más por los servicios. La quita no afectará a los usuarios más carenciados, a las industrias y a quienes logren ahorrar un 20% interanual de su consumo.

Esta reducción del 20% de los subsidios al consumo de gas y agua se suma al aumento de colectivos de enero y muestra que el gobierno aspira, como máximo, a disminuir 1 de los 5 puntos del PIB que hasta el año pasado gastaba en este frente, cifra equivalente al rojo fiscal bien medido y a la asistencia del BCRA al Tesoro, responsable última de la inflación. En este sentido, si bien la medida ayuda a reducir los recursos destinados a los subsidios, está lejos de solucionar el problema, sobre todo en un año en el que la devaluación impacta de lleno en la cuenta a pagar por la importación de energía, financiada desde las arcas estatales (de hecho, según las propias estimaciones oficiales, el recorte de subsidios permitiría ahorrar entre $5.000 y $10.000 millones anuales, cifra que resulta extremadamente baja en comparación con los $135.000 millones destinados a estos fines en 2013, previo a la devaluación de enero).

Otros aspectos a considerar incluyen el timing de la medida que, dado su impacto en las familias de ingresos medios/bajos, será un elemento más a colarse en las duras discusiones salariales en curso. Paralelamente, el oficialismo sigue concentrando la discusión en esta materia en el cortísimo plazo, sin plantear una verdadera hoja de ruta para la normalización de las tarifas y la calidad en la provisión de los servicios públicos, pese a haber transcurrido ya más de una década del abandono de la Convertibilidad, agenda que definitivamente quedara para la administración que lo suceda en 2015.

En materia de financiamiento, el Tesoro retornó al mercado financiero local como emisor de deuda, colocando ayer el primer tramo del Bonar 2017, con el que espera recaudar $10.000 millones. Esta medida apunta a moderar la asistencia financiera que viene otorgando el BCRA al Tesoro, justamente en un trimestre en el cual se descuenta que la autoridad monetaria deberá de por sí emitir una gran cantidad de pesos para comprar los dólares provenientes de las exportaciones de soja y reforzar así las reservas internacionales. Contrariamente a lo que sucede con los subsidios, donde el ajuste es gradual y parcial, en este caso el monto de la emisión de deuda pública resulta mayor al esperado, habida cuenta que hasta la semana pasada se hablaba de un plan de colocación de deuda en el mercado local de entre $5.000 y $8.000 millones.

En lo que respecta al no pago del Cupón PIB, se trata de un evento que se encontraba dentro de los escenarios posibles, al informarse en esta oportunidad un número más cercano al verdadero crecimiento. En el día de ayer, el INDEC dio a conocer la nueva metodología de cálculo del PIB, incluyendo al 2004 como el nuevo año base (el anterior era 1993). Las nuevas cifras oficiales señalaron un incremento de la actividad del 3% para el año 2013, que se encuentra en línea con las estimaciones privadas compiladas por el PIB Congreso (2,9%) y por debajo del 3,3% que gatillaba el pago contingente de deuda. El nuevo PIB admite que la economía se expandió a un ritmo inferior al que se desprendía de los datos oficiales con los que se contaba hasta el momento (4,9%), sorprendiendo al mercado, que vio como se derrumbaban los precios de los cupones cerca de un 50%.

Si bien esta corrección de casi 2 puntos en la estimación de crecimiento permite evitar el innecesario pago de USD3.500 millones (de los cuales USD2.800 millones correspondían a moneda extranjera), la Argentina sigue deteriorando su reputación como deudor, dando cuentas que continúa modificando unilateralmente las estadísticas oficiales en función de sus necesidades económicas o electorales. Por otro lado, la clave es que no se utilicen las reservas que se tenían computadas en el Fondo del Desendeudamiento para el pago del cupón en gastos de capital, tal como lo permite el Presupuesto Nacional 2014. Si bien su utilización para fines alternativos dependerá de cómo evolucionen las reservas internacionales, hoy no parece ser éste un escenario muy probable.

OSCAR HÉCTOR ALVA



* La demagogia como amenaza constante

(SEGUNDA EDICIÓN POR CULPA DE LOS HACKERS KKs)


Por Alberto Medina Méndez








No se resuelven los problemas de la vida real, rodeándose de halagadores profesionales, ni tampoco estimulando crueles practicas manipuladoras.

Las soluciones suelen venir de la mano del creativo intercambio de ideas, del plural aporte de muchos a la construcción de la mejor alternativa. Sin embargo, la sociedad prefiere votar a los que halagan a la gente. Terminan recibiendo más apoyos los oradores carismáticos, los que sostienen miradas políticamente correctas y plantean un escenario de total ficción pero compatible con lo esperado por los más.

Es posible que a los seres humanos no les guste demasiado que se les muestre la realidad, es probable que la mentira sea más piadosa que la verdad. Tal vez por eso los políticos que pretenden ganar elecciones se manifiestan en la misma dirección que la mayoría.

Si ese es el esquema exitoso, si los ciudadanos validan este procedimiento porque se ajusta a sus deseos, no se puede esperar entonces otra cosa que candidatos que mientan, que seduzcan al electorado diciéndoles siempre solo lo que ellos quieren escuchar.

En todo el planeta, con diferentes matices, abundan personajes como estos, que ocupando altos cargos, consiguen sostenerse en el poder gracias a la dedicada impronta que le imprimen a sus permanentes discursos.

La estrategia es muy simple, casi básica, solo consiste en averiguar lo que la gente quiere y luego decirlo, repitiéndolo hasta el cansancio. Por eso el candidato, el personaje de turno, consigue sumar adeptos sin que necesariamente lo expresado tenga que ver con su particular visión.

Bajo esta mecánica, el candidato, los partidos y todo aquel que actúa en público, se ha vaciado de ideas y convicciones. Solo importa insistir en lo que la gente quiere y aplaudir "sus" creencias, aunque sean inexactas.

Es difícil que el mundo sea mejor si solo se admira a los aduladores. No se puede soñar con algo superador si se hace lo de siempre. Una sociedad que no busca la verdad, que no crítica, ni comprende que lo bueno implica sacrificios, que los logros son la consecuencia del esfuerzo y no de un acto de magia, seguirá transitando invariablemente este patético camino.

La demagogia ha llegado a lugares absolutamente impensados. Ya no solo es territorio exclusivo de los políticos y su discurso de rutina, en ese juego por conseguir el voto de de los ciudadanos para acceder al poder.

Esta dinámica cada vez más desmesurada y menos disimulada, viene penetrando otros espacios. Alcanza a los dirigentes de cualquier ámbito. Los hay sindicalistas, directivos de organizaciones de la sociedad civil, de clubes deportivos, representantes de comisiones barriales o del consorcio de un edificio. Ni la religión ha logrado escapar a la regla. Líderes espirituales que ven en peligro su masa crítica por el éxodo de sus fieles, han optado por recurrir a esta perversa táctica de apelar a la retórica fácil, que asegura adhesión automática. Todo sirve para sumar poder, pero muy especialmente decir lo que los demás quieren escuchar, aunque no se corresponda con las convicciones personales.

Los ciudadanos del mundo tienen por delante el gran desafío, de intentar evitar a estos personajes, reconocer rápidamente a los mentirosos seriales, esos que han hecho del engaño una forma de vida, solo porque pretenden llegar al poder para luego empeñarse en conservarlo eternamente.

Proliferan sujetos así, están por todas partes. No aparecen solo en la política, sino en casi cualquier actividad. Es tiempo de revisar las actitudes cívicas. Si los individuos pudieran premiar a la sinceridad por sobre la hipocresía, se tendrían oportunidades de encontrar soluciones inteligentes.

Mientras se aplauda a los que dicen lo necesario para agradar a los más, pues no existe salida posible. Si se quiere progresar habrá que empezar a recompensar a los que dicen lo que piensan, aunque eso no coincida con lo que cada uno defiende. Solo de ese modo aparecerán ideas brillantes, múltiples opciones para elegir y posibilidades realmente diferentes.

Si solo se aplauden ideas compatibles y se castiga a los que dicen lo que no encaja con la visión individual, se terminará haciendo lo que todos piden y se sabe que esa fórmula ha hecho que la humanidad cometa muchos errores, demasiados tal vez.

La democracia es un sistema imperfecto. Sobran pruebas de que la gente no siempre acierta. Empujar masivamente a la sociedad hacia el abismo, solo porque una percepción se multiplica y consigue aprobación popular, para desde allí condenar al resto a seguirlos, no parece ser el espíritu de un sistema que solo debería seleccionar administradores transitorios y no monarcas que conduzcan la vida de todos con el opinable criterio que imponen ciertas mayorías eventuales.

Mientras no se revise esta idea y se asuma con tanta naturalidad que los más pueden darle órdenes a los menos, esta fallida interpretación de la democracia seguirá generando líderes meramente electoralistas y la demagogia será una amenaza constante.

Alberto Medina Méndez

La presente nota del Sr. Alberto Medina Méndez es publicada en La Mière Porc, por gentileza de su autor.

albertomedinamendez@gmail.com

skype: amedinamendez

www.albertomedinamendez.com.ar

54 - 0379 - 154602694

Facebook: www.facebook.com/albertoemilianomedinamendez

Twitter: @amedinamendez