sábado, 5 de marzo de 2016

Pichetto enseña modales a los Kirchner



SÁBADO 05 DE MARZO DE 2016



LA NACION
Miguel Pichetto está en plena mutación. Otrora talibán de Cristina Kirchner, hoy se pliega a la atmósfera zen que emana la Casa Rosada. Anteayer, en la reunión para evaluar al futuro juez de la Corte Horacio Rosatti, dio una lección de buenos modales.

Al sonar un aplauso, Pichetto dijo: "No se puede aplaudir. (.). Y no es una decisión mía; es del conjunto del Senado (.). Porque esto no es una sociedad de fomento ni es una junta vecinal. Acá no se grita, no se insulta, no se ponen carteles. Vale la pena para las instituciones del país.". Le faltó decir: "Cambiemos".

El mensaje para La Cámpora, que recibió con esas prácticas a Mauricio Macri, fue directo. La senadora Virginia García, cuñada de Máximo Kirchner, se mordió los labios. Apasionada como la suegra de su hermana, García sorprendió con algunas lagunas en su saber. Por ejemplo, dijo que los jueces de la Corte son vitalicios, cuando se jubilan a los 75 años. Confundió facultades con derechos. Y preguntó si la Corte podía revisar la constitucionalidad de un decreto. Otra abogada exitosa.

viernes, 4 de marzo de 2016

PRONTUARIOS K (6)


Dilma y su gobierno, en jaque



SÁBADO 05 DE MARZO DE 2016



LA NACION


RÍO DE JANEIRO.- Aún en estado de shock, Dilma Rousseff tardó ayer en reaccionar. El ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, su mentor y el mayor líder político de Brasil de los últimos 50 años, había sido trasladado a declarar por la Policía Federal, sospechado de beneficiarse del mayor caso de corrupción en la historia local. ¿Acaso él no era intocable? ¿Cuál será el impacto sobre ella, que comanda un gobierno debilitado por la recesión y las internas entre sus aliados, que el año pasado la dejaron cerca del impeachment?

Anoche, todo Brasil analizaba las consecuencias de la decisión del juez Sergio Moro. Y la respuesta unánime era que, sea cual sea el desenlace del proceso sobre Lula, los efectos podrían ser letales para Dilma

"Los últimos acontecimientos colocaron al gobierno brasileño en jaque y con un alto riesgo de caer", advirtió a LA NACION el analista Flavio Britto, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Brasilia, que no descartó un abrupto final en los próximos meses de la actual administración. Dilma quedará cada vez más sola ahora que el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) se concentrará en la defensa de Lula y abandonará a su propia suerte a la presidenta, con quien tenía ya serias diferencias.

Todas las acciones del PT se encaminarán a blindar a Lula, a asegurarle su supervivencia política para que pueda competir en las elecciones de 2018 o, por lo menos, mantener la narrativa heroica en relación con su figura. Ya ayer se vio cómo la dirigencia petista buscó convertirlo en una mera víctima de una persecución ideológica.

El forzado traslado del popular ex presidente a declarar -el mismo Lula que durante su primer gobierno no sólo logró sobrevivir al escándalo del mensalão, sino que también ganó la reelección en 2006 y se convirtió en todo un ícono de la izquierda latinoamericana- dejó en claro a la sociedad brasileña que nadie está más allá de la ley.

"La oposición volverá a la carga con el proceso de impeachment contra la presidenta en el Congreso, reforzado ahora por las denuncias de Amaral, y con la esperanza de que las acusaciones contra Lula generen más rabia en las calles, saturadas por la situación económica y el descalabro político", apuntó el analista político Ricardo Ismael, académico de la Pontificia Universidad Católica en Río de Janeiro. Un termómetro clave serán las manifestaciones contra la presidenta convocadas con anterioridad por grupos civiles para el domingo 13 de marzo.

La expectativa ahora es que sean iguales o mayores que las marchas a favor delimpeachment que a principios del año pasado reunieron a más de dos millones de personas en todo el país.

Movilización

Luego de los incidentes violentos que protagonizaron ayer militantes petistas con manifestantes anti-Lula en distintos lugares, es de prever que la movilización popular de ambos lados genere nuevos y más graves enfrentamientos. Es decir, una mayor inestabilidad, que será achacada al gobierno.
"A mayor conflicto social, menos posibilidades habrá de que la economía mejore. Y Dilma Rousseff será responsabilizada por no encontrar una salida a la recesión", resaltó Ismael.
Por otra parte, la oposición, encabezada por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), también cuenta con que en los próximos meses el Tribunal Superior Electoral (TSE) avance en sus investigaciones sobre la demanda presentada el año pasado contra Dilma y su vicepresidente, Michel Temer, por abusos de poder económico y político en la campaña para la reelección de 2014.
Una de las piezas esenciales de esa denuncia era la presunción de financiamiento de la campaña a través de desvíos del petrolão, y con las nuevas revelaciones que surgen semana a semana, son cada vez más las posibilidades de que aparezcan elementos probatorios.
De comprobarse esa teoría, el TSE anularía el mandato de Dilma y Temer, y llamaría a nuevas elecciones.
Traducción de Jaime Arrambide



Estereotipos argentinos





05/03/16

La columna de Lanata




Hay estereotipos del pensamiento argentino que, apenas uno toma un poco de distancia de ellos, pierden sentido y se desnudan en la evidencia de su error; antes de las elecciones hablamos de uno de ellos: el pensamiento billar. El pensamiento billar es ese que se aplica especulando sobre el resultado electoral: voto a A pero no porque me guste, sino porque si A gana entonces B, al aliarse con C hace que D tenga una derrota segura. Así, nunca votamos de acuerdo a lo que nos gusta, sino a favor del que odiamos menos, para que pierda el que odiamos más (y, por favor que las abuelitas no se persignen por la palabra “odio” en un país en el que el hincha de River se alegra más por la derrota de Boca que por el triunfo propio).
En estos días se discute un “protocolo” a seguir en el caso de las manifestaciones callejeras; las reacciones frente al tema han sido de lo más extemporáneas, por poco calificando de nazi a la medida. ¿En qué está mal que el Estado acuerde con un sector cómo defender sus derechos sin pasar por arriba los derechos de los demás? ¿Los semáforos restringen la libertad de tránsito? Todos tienen derecho a pasar, pero pasan unos primero y otros después. Se dirá que en este caso no hay personas reclamando por un conflicto urgente: no hay modo de saberlo: quienes ven obstaculizada por una marcha su libertad de transitar pueden perder el premio, su asistencia, la firma de un negocio o simplemente ocio en paz. 
Lo autoritario sería, por el contrario, evitar un protocolo: la Asociación de Criadores de Canarios decide que quiere bajar el precio de la lechuga y rodea la estación Constitución (¿por qué no tendrían derecho a hacerlo?); en consecuencia los pasajeros de todos los trenes se quedan sin ir a su trabajo o sin volver a su casa. ¿Qué hace el maldito protocolo? Acuerda con los pasajeros, los canarios, los asociados y el ciudadano cómo respetar todos los derechos a la vez, o cómo perjudicar lo menos posible a cada uno. 
¿Alguno de los que atacan el protocolo intentó cortar alguna vez la Quinta Avenida en Nueva York, o la calle 23 de El Vedado en La Habana? En el primer caso, la llamada Primera Enmienda protege la libertad de expresión y plantea algunas restricciones “que no deben basarse en el contenido, deben ser ad hoc para atender un interés sustancial del gobierno y deben dejar abiertos otros canales de comunicación”. Los manifestantes deben acordar, por ejemplo, el volumen de los altavoces que se utilicen si es una zona comercial, imponer límites razonables si es un vecindario residencial. Para que se entienda lo que es libre expresión: en 1969 el Tribunal Supremo de Estados Unidos desprocesó a un miembro del Ku Klux Klan que defendía la venganza contra los judíos y los negros. 
En Venezuela, por ejemplo, el derecho también está regulado “cuando se trate de impedir el normal funcionamiento de las reuniones de los cuerpos deliberantes, políticos, judiciales o administrativos, u obstaculizar el libre tránsito” (artículo 51 de la Ley de Partidos Políticos), con un agregado: el Ejército está autorizado a usar armas de fuego para controlar manifestaciones y reuniones públicas. El artículo 22 autoriza “armas potencialmente mortales”. En Cuba no hay ninguna disposición jurídica, pero cuando sucede alguna marcha responden los llamados Brigadas de Respuesta Rápida (BRR) que se forman en centros laborales, de estudios y barrios, una especie de brigadas paramilitares que tienen la misión de rechazar las manifestaciones contrarrevolucionarias con armamentos rústicos, palos, piedras y cables.
Hace unos días, frente a público universitario de Boston, tuve que aclarar -con cierta vergüenza- que en Argentina se obliga por ley al ingreso irrestricto en la Facultad. Menos mal que nadie preguntó por los resultados, y sólo sonrieron frente al dato pintoresco.
Otro estereotipo argentino que se defiende aun cuando la realidad demuestra de sobra su ineficacia: el 65% de quienes terminan el secundario en la Argentina intenta ingresar a la Universidad (aclárese que ese 65% es menos de la mitad de los que entraron al secundario, la otra mitad deserta). De ese 65 que entra, el 20% abandona antes de rendir el primer examen, y el resto aprueba alguna materia pero no llega al año siguiente. Antes del segundo año la mitad del 65% inicial ya abandonó, a la recta final sólo llega el 20%.
 En América latina sólo Argentina Uruguay, Bolivia y Guatemala reivindican el ingreso irrestricto basado en un confuso argumento sobre el acceso de las clases vulnerables: sólo el 5% de la matrícula proviene de esos hogares y el 30% integra el quintil más favorecido de la población. O sea: la clase baja -con sus impuestos directos e indirectos- sostiene la educación de la clase media. En Ecuador, por ejemplo, se aumentó la presión del examen: quienes opten por Medicina o Ciencias de la Educación deben obtener 800 puntos sobre 1.000, y 600 los de las demás carreras; en Cuba los estudiantes deben anotarse en diez opciones tomando en cuenta los promedios históricos del examen de ingreso: si quiere, por ejemplo, estudiar lenguas extranjeras y es un estudiante de 80 puntos y en la carrera se promedia 95, es mejor que no pierda el tiempo en intentarlo. 
Los países con sistema de acceso abierto tienen baja titulación: Bolivia 27%, Guatemala 24% y Uruguay 28%; mientras que aquellos que toman examen presentan altos resultados: Colombia tiene 57%, Brasil 60% y Chile 46%.
El argentino escapa del examen como escapa de la realidad: los números no están bien vistos: podrían demostrarnos que no somos lo que creemos ser.



Tienen que devolver toda la que se llevaron





04/03/2016 - 06:12hs




















Realmente, resulta lamentable que se le pretenda hacer pagar la quiebra que afronta la Provincia -producto de más de una década de negociados realizados por kirchneristas y sciolistas- a los trabajadores, especialmente a aquellos empleados públicos más rezagados en la escala salarial.

Hablamos, obviamente, de los trabajadores genuinos, que nada tienen que ver con los ñoquis que fueron nombrados a mansalva a partir de espurios acuerdos políticos, sellados entre gallos y medianoche por distintos personajes que cumplieron funciones públicas y algunos sindicalistas cómplices. Estos dirigentes sindicales, no por casualidad, son los mismos que ahora aparecen negociando por debajo de la mesa con las autoridades bonaerenses, rifando el poder adquisitivo de sus representados a cambio de que se les mantengan sus cajas y privilegios.

Realmente cuesta digerir que, desde el gobierno bonaerense, se diga abiertamente que la provincia se encuentra quebrada y, hasta el momento, cuando pasaron 85 días del cambio de autoridades, aún no se haya presentado ni una sola denuncia penal contra Scioli como así tampoco contra ninguno de sus funcionarios. Peor aún, hay varios personajes que se reciclaron y ahora ocupan cargos de primera y segunda línea, con acceso a presupuestos millonarios.

Asimismo, existen negociados en la Provincia que se mantienen inalterables. Tal es el caso de las tragamonedas, una aspiradora de recursos de economías locales y de asalariados que terminan en manos de un puñado de empresas y empresarios amigos del poder, sospechados a su vez de ser financistas de proyectos y campañas políticas.

Solo las maquinitas que funcionan en las 46 salas de bingos de la Provincia recaudan, por año, la friolera cifra  de 15 mil millones de pesos. En ese sentido, si se cumpliera lo que manda la Constitución bonaerense, respecto al que juego no puede ni debe estar en manos de privados, el Estado podría contar con los fondos suficientes para satisfacer gran parte de las demandas salariales en la Provincia.   Es decir,  con decisión política, cumpliendo con el mandato de cambio que el soberano expresó masivamente a través de las urnas, la Provincia podría salir a flote.

En definitiva, la cuestión no pasa solamente con llevar a los corruptos al banquillo de los acusados. El principal de-safío es hacer que todos aquellos funcionarios o sectores privilegiados, que saquearon el país, sean obligados a devolver toda lo que se llevaron

Un discurso y un adiós…





3 marzo, 2016 



Por Gabriela Pousa 



Si a Cristina Kirchner se le pedía que hable de inflación, el silencio era ensordecedor. Si acaso se demandaba alguna alusión a la inseguridad, ese término se acallaba en la oratoria presidencial. Nunca el kirchnerismo respondió a las demandas perentorias del pueblo. Es más, las carencias de la sociedad eran consideradas “sensaciones”, inventivas de apátridas, cipayos, oligarcas y desestabilizadores. 

Durante los últimos días, incesantes fueron los pedidos a Mauricio Macri para que hiciese hincapié en cómo recibió el país después del 10 de diciembre. Pues bien, casi la mitad de los 62 minutos que duró el discurso, el Presidente demostró que escuchó y aludió a la herencia de la gestión anterior. Un cambio de singular trascendencia en lo que respecta a la dirigencia. 


“La inseguridad no es una sensación. Es un flagelo negado sistemáticamente, que a su vez generó otra violencia, la verbal. Hoy la argentina es un país próspero para los narcotraficantes“. Ambas frases sitúan a Macri en un punto de partida realista. Ya no existe el país de maravillas que pintaba Alicia, perdón Cristina. De ese modo, el discurso consiguió un equilibrio básico entre lo caótico de la situación y las posibilidades de enmendarlo. 

No hubo optimismo exitista sino conciencia de la realidad y destierro del relato. Un gran paso dado. La década ganada se desojó en un santiamén: “Entre 2006 y 2015 pagamos 694.000 millones de dólares más que en la década anterior. Encontramos un Estado destruido. Faltan documentos, no hay estadísticas. Cuesta encontrar un papel”.

 Si acaso el ahorro es la base de la fortuna como alguna vez supo ser, Macri desnudó los infortunios: “En estos años de vacas gordas no ahorramos, sino que nos cominos nuestras reservas”. A ese “nos comimos las reservas” hay que agregarle que con ellas también deglutimos parte del futuro. 

Claro que toda deuda que se hereda hoy atañe a lo económico, y en la apertura de sesiones del Congreso quedó claro esto: “Nos encontramos con un Estado plagado de clientelismo. Al servicio de la militancia política y que destruyó el valor de la carrera publica“. A esa destrucción debe sumarse la desaparición lisa y llana de valores, principios, tradiciones, cultura y educación.

La pirámide de jerarquías se hizo trizas. Los docentes, los policías, los mismísimos padres de familia quedaron superados por infantes con “derechos” ampliados, es decir con el extraño derecho a menoscabarlos, a no escucharlos, a ignorarlos. Ese default de moral se plasmó con más ahínco todavía en la administración pública donde el interés particular superó al interés público o social. 

Macri no titubeó: “La corrupción mata, como lo demostró Cromañón, Once y rutas de la muerte. La corrupción no puede quedar impune”. La gente hoy, además de pedir un freno a la inflación, quiere ver responsables tras las rejas. Es cierto que ese deseo no debe terminar siendo similar al del revanchismo instaurado por el kirchnerismo. Existe el peligro de crear una corriente macrista tan extremista y fundamentalista como lo fueron los militantes de Néstor y Cristina. 

El pedido de justicia es lícito pero no es al jefe de Estado a quién debe hacérselo. Hay un poder judicial que debe recuperar su naturaleza intrínseca: la independencia a la hora de actuar, la dignidad, la valentía. “Será una tarea de la Justicia determinar si esta herencia que recibimos es fruto de la desidia, de la incompetencia o de la complicidad”. El mandatario le mandó así el mensaje a jueces y magistrados.

Lo cierto y rescatable es la conciencia que hay en la actual administración por restaurar los cimientos éticos perdidos durante el kirchnerismo. Hay una crisis cultural profunda que Macri descubrió al decir que “la negatividad es el principal problema de la Argentina. El creer que la corrupción era una forma de ser de los argentinos, que la pobreza no tiene solución. Quiero denunciar esa visión triste, aplastante, frustrante, porque no es verdad, puede cambiar y ya lo estamos cambiando”.

Esto implica la necesidad de cambiar el ser más allá del tener. El discurso fue por eso también, un pedido desesperado del Presidente: solo no puede. Lo había dicho durante la campaña: “si quieren un mago voten a Copperfield”, sonó desafiante y poco sutil pero certero hasta el tuétano. A muchos no les gusta la verdad, la mentira les seduce más. Hoy están desahuciados porque la ficción solo pueden verla en cine o televisión.
  
“Tenemos que alejarnos definitivamente de la viveza criolla mal entendida. Hay que cambiar la cultura del atajo por la cultura del trabajo y el esfuerzo que dignifica”, un modo sencillo y claro de advertir que el clientelismo pasará a ser cosa del pasado. El Estado al servicio de la gente no es un Estado benefactor que reduce al ciudadano al rol de esclavo.

“La inflación existe porque el gobierno anterior la promovió como herramienta económica válida. Siempre estuvimos en contra de esa mirada. La inflación es perversa. Destruye el poder adquisitivo de los más débiles”, el objetivo de máxima en lo económico quedó claro en la alocución aunque los ciudadanos prefieran verlo plasmado en actos más que en enunciados. Ese es ahora, el desafío del Presidente de la Nación. 

Breve, conciso, critico pero conciliador fue el discurso de hoy. El kirchnerismo interrumpió salvajemente recordándonos que tienen la naturaleza del escorpión. Se sintieron aludidos, un buen síntoma porque significa que reconocen el error. De todos modos, esperar un mea culpa es como esperar a Godot. Ese germen populista y demagogo subsiste en la política argentina. Van a fagocitarse, los kirchneristas no morirán por acciones ajenas a sus miembros sino por implosión. 

La astucia del nuevo mandatario se plasmó en la referencia a la asignación universal por hijo y en el 40 aniversario del golpe de Estado. Algunos dirán que eso sigue inflando el gasto público, pero el caudal electoral de Cambiemos en la última elección obliga a optar por gradualismo y no shock. Macri develó la cuestión, y a su vez fue un modo de decir que no vino a destruir y recordar que estamos frente a un gobierno democrático. Hay sectores de la sociedad que olvidan eso con facilidad.

Un año atrás, a quienes no comulgábamos con el quehacer oficial se nos acusaba de “Idiotas, necios, estúpidos”, sin eufemismos. Esos fueron los vocablos elegidos por Cristina en las 4 horas de relato en marzo pasado. Los gritos fueron desproporcionados, la ira de la ex mandataria signó el año que pasó. Macri no se inmutó frente a los carteles que llevó la oposición, no insultó ni buscó enemigos.

Recalcó la necesidad de unir a los argentinos, algo que por el momento no parece que vaya a suceder. 

El odio sembrado está cosechando, una pena sí, pero también una verdad insoslayable que no puede negarse.  Los modos son distintos, distinta es la perspectiva de Argentina con miras al futuro. Antaño se nos pintó un país de maravilla donde todo había sido hecho e inventado entre el 2003 y el 2015.  Hoy la cosa cambió: se nos mostró la Argentina sin maquillaje pero con la posibilidad de volver a verla producida y radiante. 

Sin embargo, el jefe de Estado fue claro: todos estamos involucrados. Hasta no entenderlo seguiremos viviendo del acervo patrimonial heredado. Las medidas que enunció son promisorias: devolución IVA alimentos, el camino al 82% móvil a jubilados y sobre todo el concepto de “gobierno abierto” y acceso a la información pública. Asignaturas pendientes que parecían jamás iban a rendirse. Luego habrá que ver cómo sale el examen. La teoría y la práctica son cosas diferentes. 

Hoy Macri debía hablar no hacer. El hacer se evaluará después.Y habló. Habló lo suficiente, lo óptimo, lo hizo con corrección, énfasis y también discreción. Eso votó la ciudadanía. Adiós desmesura, adiós. 


Gabriela Pousa 




Lagomarsino apelará para que la causa no pase al fuero federal




04/03/2016 | 18:12

LA MUERTE DE NISMAN

El técnico informático que le prestó el arma al exfiscal presentará un escrito para impugnar la decisión de la jueza Fabiana Palmaghini. 

El extécnico de la UFI-AMIA, Diego Lagomarsino. | Foto: Cedoc 



Diego Lagomarsino, el técnico informático de la UFI-AMIA que le prestó el arma a Alberto Nisman apelará el próximo lunes la resolución emitida por la jueza Fabiana Palmaghini para que el expediente pase al fuero federal.

Allegados a la defensa de Lagomarsino, a cargo del abogado Gabriel Palmeiro, revelaron que el lunes a primera hora se presentará un escrito ante el juzgado de Palmaghini para impugnar la decisión que tomó la jueza el pasado martes, luego de escuchar durante más de 14 horas el testimonio del espía Antonio "Jaime" Stiuso.

Con la apelación de Lagomarsino se abren otros tiempos judiciales y se demora la eventual llegada de la causa a los tribunales de Comodoro Py 2002, en Retiro. La Cámara del Crimen porteña deberá fijar una nueva fecha de audiencia para tratar el tema y luego decidir si revoca el fallo de Palmaghini o si avala la incompetencia.

Para el 18 de marzo, la Sala VI de la Cámara, integrada por los jueces Rodolfo Pociello Argerich, Marcelo Lucini y Mario Filozof, tenía previsto una audiencia para analizar el pedido de las querellas de que el caso fuera considerado un homicidio en función de la labor del fiscal y pase a la Justicia Federal. Sin embargo, la resolución de Palmaghini sacudió el tablero de la causa cuando se declaró incompetente.

La fiscal Viviana Fein, quien estuvo a cargo de la instrucción durante casi un año y fue denunciada penalmente por la jueza Palmaghini tras los dichos del exagente, también está en condiciones de apelar, aunque voceros señalaron a DyN que no lo haría porque su superior en Cámara, Ricardo Sáenz, no la iba a respaldar, ya que considerá que la muerte se trató de un homicidio.

Lagomarsino es el único imputado en la causa por haberle prestado una pistola a Nisman: él contó que el sábado 17 de enero de 2015 el fiscal para el que trabajaba lo llamó para pedirle un arma para seguridad de sus hijas, a raíz de la repercusión que había generado la acusación contra la ex presidente Cristina Fernández y su entorno por encubrimiento a Irán en el atentado a la AMIA.