jueves, 1 de agosto de 2019

Muy acertado...

Muy acertado el agregado en rojo, a lo escrito en el muro

“Vino caliente”

Clarín


01/08/2019 - 10:53


Santa Fe
Detuvieron a Herme “Vino caliente” Juárez, jefe del gremio portuario del Gran Rosario, por lavado de dinero


Fue en un megaoperativo de Policía Federal, en conjunto con la AFI y AFIP. Le secuestraron 248 mil dólares, 1,2 millón de pesos y armas, entre otras cosas.



Herme "Vino caliente" Juarez. / Foto de Juan José García


El jefe del Sindicato Unido de Portuarios Argentinos, Herme Orlando Juárez, fue detenido en el marco de un megaoperativo policial. Está acusado de extorsión y lavado de dinero en Rosario.

El mandamás del gremio portuario fue apresado mientras se realizaban 30 allanamientos coordinados por la Policía Federal Argentina (PFA), en los que participó la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), AFI, el INAES y el ministerio de Trabajo.






El operativo de detención de Herme Juárez


El hombre que controla desde hace 43 años el puerto General San Martín y San Lorenzo, uno de los más importantes del país, quedó imputado en un proceso por los delitos de asociación ilícita, defraudaciones y malversaciones de caudales públicos y privados.





El operativo de detención de Herme Juárez


Además de él, quedaron bajo custodia de la Policía su hermano Iván Daniel Juárez, el síndico Ramón Rubén Teves; los socios Pablo y Damián Luis Bunello; el abogado Jorge Ramón Jerez y el dirigente Hernán López.




Entre otras cosas, le secuestraron 248 mil dólares y 1.200.000 pesos.


En total, les secuestraron 248 mil dólares, 1,2 millón de pesos, joyas de diseño, un auto Ford Focus, computadores, celulares y un armamento compuesto por tres pistolas, un revólver y una escopeta.

Según fuentes del Ministerio de Seguridad, los aprehendidos estarían involucrados en diversas maniobras ilícitas, como ser el desvío de fondos desde las cooperativas y mutuales a cuentas privadas. Ese dinero habría sido utilizado luego para la compra de inmuebles y autos de alta gama.





El operativo de detención de Herme Juárez


Por ese motivo, la Justicia libró un exhorto internacional a fin de requerir a Uruguay el aseguramiento preventivo de los bienes que la organización poseería en ese país.

Asimismo, a través del Banco Central se ordenó el bloqueo inmediato de las cuentas bancarias, depósitos a plazo fijo y demás productos bancarios y financieros de la asociación, cuyos montos ascenderían a más de 100 millones de dólares.





Herme "Vino Caliente" Juárez


“Quien esté fuera de la ley debe responder ante la Justicia, sin importar quién sea o qué cargo ocupa. Se acabó el tiempo de impunidad”, afirmó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

En el Puerto San Martín a Herme Juárez todos lo conocen como "vino caliente", apodo que se ganó en su ciudad natal, Victoria, porque repartía vinos con una manguera a la hora de la siesta durante el verano.





La caja fuerte donde el sindicalista guardaba parte de su fortuna.


Así lo contó él. "A veces los vagos se paraban en la puerta de casa" y mientras la "vieja" dormía la siesta, "con una manguera les ofrecía unos tragos". En invierno el vino estaba frío y en verano, caliente.


Tiene tanto poder que en 2010 paralizó 10 días el principal puerto del país. Es más, para destrabarlo y llegar a un acuerdo tarifario con las exportadoras de granos hizo falta que en visitaran la CGT tres ministros, el secretario de Comercio, Hugo Moyano y varios de los empresarios más importantes de Argentina. Todo por Herme.




La Policía Federal realizó un enorme operativo para detener a Herme Juárez.


Desde hace más de 40 años maneja una de las cooperativa portuarias más grandes del mundo, y recibió miles de críticas por ser al mismo tiempo Secretario General del sindicato de portuarios local.

Es decir que Herme acuerda las tarifas con las empresas exportadoras y al mismo tiempo, los salarios de los estibadores. "Hay que tener cintura", explicó en su momento.


N de R La Misère Porc:

¿Hay algún sindicalista qué no sea millonario, pedante, qué no se comporte como NARCO...(o lo sea) en la ostentación de "bienes" y no sea peronista/kirchnerista?

A un año de los cuadernos




01/08/2019



A un año de los cuadernos: “Si Alberto llega a la presidencia, los detenidos quedarán en libertad"




La palabra de Diego Cabot




Por Diego Goldberg



A un año de su revelación, Diego Cabot, el periodista de diario La Nación que investigó los cuadernos de las coimas en el kirchnerismo, reveló que "siempre supimos que los cuadernos de (Oscar) Centeno iban a desaparecer".


En tal sentido, juzgó que si Alberto Fernández llega a la Presidencia de la Nación los detenidos "quedarán en libertad" porque "irán por el camino de la nulidad" de la causa a cargo de juez federal Claudio Bonadio.


"Van a ir por el camino de la nulidad y posiblemente terminemos unos pocos viviendo afuera si gana Fernández", sostuvo Cabot, a casi un año de estallar la causa que involucra a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a importantes empresarios y a ex funcionarios de la administración anterior.


El periodista de La Nación participó del Ciclo de Conferencias organizado por el Rotary Club de Buenos Aires con la coordinación de Clara Mariño, donde resaltó que en la actualidad hay 174 procesados por el caso, 70 con pedido de juicio y 101 que están aguardando si les confirman el procesamiento de cámara.


Cabot reveló que "siempre supimos que los cuadernos iban a desaparecer", en relación a los escritos del chofer de Roberto Baratta, ex número dos de Julio De Vido, en el Ministerio de Planificación, presentados como la prueba que disparó la investigación judicial sobre el caso de corrupción público-privada más relevante de los últimos tiempos en la Argentina.


Cabot afirmó que por esa y otras razones los encargados editoriales de La Nación desde un principio decidieron hacer la denuncia judicial, aun antes que publicar la investigación que derivó en la causa que llevan adelante Bonadío y el fiscal, Carlos Stornelli.


En ese sentido, sostuvo que el disparador decisorio fue cuando Baratta salió de la cárcel y la fuente entonces solicitó la devolución de los cuadernos, a lo cual accedió porque "del otro lado hay gente con mucho dinero y pocos escrúpulos", aun sabiendo que las pruebas nunca iban a volver a aparecer ya que "fueron escritos para extorsión o cobertura".


Explicó que el planteo fue entre publicar la "mejor historia que el periodismo puede poseer, o no publicarlo y judicializarlo" y que se "analizaron minuciosamente cada uno de los posibles escenarios, considerando que no publicar fomentaba el armado de un nexo probatorio".


El periodista de La Nación no se privó de vincular la causa al proceso electoral y reveló que los estudios jurídicos que defienden a los ex funcionarios y empresarios involucrados en la causa manejan "dos estrategias judiciales", según se imponga Fernández o el presidente Mauricio Macri logre su reelección.


Macri y Vidal podrían dar el batacazo

LA NACION



1de agosto de 2019 



Macri y Vidal podrían dar el batacazo


A pesar de la amplia desventaja con que ambos comenzaron la campaña, la distancia con el kirchnerismo parece acortarse




Fuente: LA NACION




Luis Majul
                        LA NACION


Macri y Vidal podrían dar el batacazo y lograr ambos la reelección, a pesar de la amplia desventaja con que arrancaron la campaña. Hasta hace un par de meses, las encuestas los daban perdiendo por cerca de 10 puntos. Cristina le ganaba cómodamente a él, y cualquier candidato en la provincia que llevara a la senadora nacional en la boleta parecía, también, imbatible en los ejercicios de simulación. Esa foto de la posible derrota de Mauricio y María Eugenia, sumada a los números negativos de la economía, fue la que hizo envalentonar al kirchnerismo y sus nuevos aliados, quienes olieron sangre y salieron a la caza del premio mayor.

Tan mal le daban las encuestas al jefe del Estado que una parte de Cambiemos, impulsada por algunas de las máximas autoridades del radicalismo, intentó imponer la idea de que Macri debía renunciar a su candidatura. Incluso algunos amigos de toda la vida del Presidente se transformaron en entusiastas propagandistas del "plan V" (Vidal presidenta) y alrededor de los más fieles colaboradores de la gobernadora empezaron a trabajar con la idea de separar las elecciones de la provincia de la competencia nacional.


Ahora parece que el clima y la tendencia están cambiando. ¿Cuánto? Todavía la mayoría de las consultoras serias afirman que el 11 de agosto Alberto Fernández le ganará a Macri y Axel Kicillof superará a Vidal. Pero cada día que pasa los encuestadores más serios admiten que el Presidente va recuperando terreno y la gobernadora también. Pero ¿cuánto terreno? ¿A qué ritmo?

"Las PASO las perdemos seguro", dicen muy cerca del Presidente. "No hay manera, en estas PASO, de descontar la ventaja que nos saca Kicillof", repite alguien que habla por boca de Vidal. Ambos se niegan a suministrar números y encuestas con nombre y apellido. Incluso los que responden a los jefes de ambas campañas llegaron a pedir a las encuestadoras que contratan que no filtren a los medios las cifras que los muestran con altas posibilidades de ganar. Y menos en las ciudades a las que hasta hace poco daban por perdidas, como Mar del Plata. Parece que la orden de no mostrarse optimistas e incluso ocultar los datos que revelarían, casi, un virtual empate en las primarias, fue sugerida por Durán Barba a Marcos Peña y transmitida por este a los principales candidatos de Juntos por el Cambio.

Los que minimizan los trucos del consultor ecuatoriano se ríen de la teoría de Durán que dice que siempre es mejor correr desde atrás, con cierta desventaja, para llegar a la victoria en el momento justo. Lo que sucede es que Durán explica la receta, pero no muestra la fórmula secreta. La explicación "oficial" es que el miedo a la derrota evita que se relajen los equipos de campaña. Y, al contrario, a mucha gente le cae más simpático el que va perdiendo que el que ya ganó. Pero la verdad es que en el corazón de esta estrategia se esconde el verdadero secreto. Y el verdadero secreto se llama "manejo de expectativas". Porque es el buen manejo de las expectativas lo que resultaría determinante para ganar una competencia electoral que viene tan peleada.

Si los voceros de Juntos por el Cambio comenzaran a difundir que en las PASO ya casi están empatando con el Frente de Todos, es muy probable que muchos electores decidan no ir a votar y terminen perjudicando al oficialismo. ¿Por qué? Porque se trata de un segmento menos politizado y, aunque no quieren que vuelva Cristina, tampoco se sienten cómodos con ir a votar dos veces. Por lo tanto, esperarían a la primera vuelta de octubre para ir al cuarto oscuro y sufragar.

Los cerebros de la campaña del oficialismo ultiman una fuerte convocatoria para pedir el voto ahora mismo. Necesitan evitar que el casi seguro triunfo del kirchnerismo en las PASO sea tan amplio como para generar un clima de derrota irreversible en la primera vuelta. Para ponerlo en palabras de uno de los coroneles de la campaña del partido del Gobierno: "Ya está instalado que, si las PASO las perdemos por más de 7 puntos, una buena parte de la opinión pública entendería que sería casi imposible revertir ese resultado y se subiría al carro del triunfador, como producto de esa expectativa", explicó. ¿Y si Juntos por el Cambio pierde por menos? "En ese caso, las expectativas previas funcionarían al revés. Porque todos los votantes de Lavagna y de Espert, más otros que anden sueltos por ahí, terminarían inclinando la balanza a favor de nosotros".

Vidal tiene un desafío más grande que el de Macri. Porque en la provincia de Buenos Aires no hay segunda vuelta. Y porque necesita disminuir la ventaja de su rival más rápido y con el mejor resultado posible. Y a la vez, si finalmente llegara a caer derrotada por Kicillof, la onda expansiva de su caída le pegaría bien fuerte a Macri, independientemente de que en la región centro y el noroeste el Presidente pueda compensar los votos perdidos de la provincia de Buenos Aires y en la Patagonia.

La dinámica de campaña del Frente de Todos es la opuesta. Sus voceros transmiten triunfalismo. El grito de guerra "Vamos a volver" suena más a amenaza que a victoria real. Allí no hay un solo jefe de campaña, sino cuatro: Alberto Fernández, Cristina, Sergio Massa y La Cámpora para apuntalar a Kicillof. Los discursos parecen ir por cuatro andariveles separados. Cristina dice lo que se le da la gana en el momento en que se le da la gana. Massa apareció recién ahora, de manera acotada, para hablar de lo mal que está la economía. El candidato a gobernador no termina de ser asimilado ni por los intendentes ni por muchos peronistas del conurbano que lo sienten como una amenaza. Y Alberto tiene una pesada carga: la de justificar por qué se transformó en un aliado incondicional de Cristina después de haber sido su más acérrimo detractor desde el peronismo; la de convencer a los argentinos de que quien tomará las decisiones será él, y no la expresidenta, que lo ungió con el dedo, y la de criticar la política económica sin que muchos indecisos sospechen que lo que en verdad quiere es generar una corrida cambiaria para desestabilizar al Gobierno y hacerle perder al Presidente intención de voto.

Por ahora, la desesperada demanda de un dólar más alto no estaría afectando al mercado financiero. Y su inmersión sin traje de buzo en medidas específicas de política económica está poniendo en un aprieto no solo al propio Alberto, sino también al equipo de profesionales que podría acompañarlo en el gabinete si ganara la elección. Si su objetivo, al aceptar la candidatura a presidente que le propuso Cristina, era romper el techo electoral y conquistar el voto moderado, hasta ahora, lo que está logrando es lo contrario: espantar, con su discurso de cuanto peor mejor, a quienes están enojados con Macri, pero jamás votarían a alguien dispuesto a chocar el país con tal de regresar al poder.

Por lo demás, Cristina, Máximo y los chicos grandes de La Cámpora se siguen preguntando si la comparación que hizo Aníbal Fernández de Vidal con el femicida Barreda fue una bravuconada espontánea o una devolución de favores porque en la repartija de las listas de candidatos, al exjefe de Gabinete no le dieron ni siquiera las gracias. Vidal no ha salido a victimizarse. Solo sigue repitiendo, en voz baja: me sorprende que las mujeres del Frente de Todos no hayan salido a repudiar con fuerza semejante barbaridad.

Por:
Luis Majul

...no necesito que me cuiden

Infobae

1 de agosto de 2019




No cuente conmigo, señor Fernández, no necesito que me cuiden


Alberto Fernández estuvo en la Facultad de
Ciencias Exactas de la UBA



Sandra Pitta



Cuando me enteré de que el candidato presidencial Alberto Fernández me había nombrado en el acto partidario que se llevó a cabo en FCEN, UBA, estaba con una colega repasando un trabajo. Suelo guardar mi celular durante las reuniones, pero ella recibió la primera notificación. Era una becaria que le avisaba que Fernández me había mencionado. No pude contener la risa, exclamé "¡ahora soy famosa!" y seguimos trabajando. No dimensioné la gravedad del tema hasta que, concluida la reunión, vi que mi celular desbordaba de mensajes: de mi marido, de mis hijos, de mi familia en Uruguay, de mis amigos, de periodistas. El panorama ya era otro. Estaban todos preocupados, angustiados, me pedían que me protegiera. ¿Era para tanto?


Todo había comenzado con un tuit mío, producto de una amenaza de un colega kirchnerista muy fanático. Este colega, que es director de un Instituto CONICET en La Plata, había insinuado en un comentario en las redes que quizá yo no volvería a trabajar si ganaba Alberto Fenández. Era un mensaje ambiguo, porque se podía interpretar de varias formas, pero conociendo al individuo involucrado, no tenía dudas de que era una amenaza. Hice captura de pantalla, y subí esa imagen a las redes. Ese día seguí trabajando, pero empecé a recordar los comentarios de varios colegas que han votado a Cambiemos, no se animan a decirlo y siempre repiten: "Si ganan los Fernández nos mandan a un gulag". Exageraciones, respondo siempre. Pero no podía dejar de pensar en este individuo, su velada amenaza, su lugar de poder y todo lo vivido durante el kirchnerismo. En un momento de arrebato, escribí un segundo tuit que decía: "Sé que si ganan los Fernández, de alguna manera me van a echar de CONICET. Lo tengo claro. Pero prefiero irme del país antes que tener miedo. Mucho miedo en este país. Demasiado". Ya en el colectivo de vuelta a mi casa, pensé que quizá era una exageración y no podía permitir que los sentimientos nublaran la razón. Cuando quise borrar el tuit, ya se había viralizado. Fue un tsunami, con reacciones airadas de muchos colegas y defensas de muy pocos. Una cosa llevó a la otra y, de golpe, me vi envuelta en un torbellino de comentarios.


Pero no sabía que me esperaba el capítulo final. El miércoles 31 de julio, Alberto Fernández se presentó en Exactas para recibir una solicitada con el apoyo de casi 8.000 firmas. Y, de repente, me encontré siendo la protagonista ausente en un acto donde un candidato a presidente obvió la enorme asimetría de poder entre los dos, y ahí, en la Facultad donde ejerzo mi profesión de investigadora, me nombró para decirme que me iba a cuidar. ¿Cuidar? ¿Acaso estoy en peligro? ¿Corresponde que en medio de esa multitud aplaudidora me sirviera en bandeja para que me destrozaran? ¿Así me iba a cuidar? ¿Así nos va a cuidar? Estas últimas apreciaciones recién la pude hacer cuando esas personas preocupadas, con mucha más experiencia que yo en el ámbito político, me explicaron que nombrar en un acto de esas características a un ciudadano común y corriente es un acto fascista. Una cobardía. Pasé a ser el jubilado amarrete o el dueño de la inmobiliaria que se quejaba por las bajas ventas, y a los que había que aplicar un correctivo para que retomaran la senda del bien nacional y popular. En otras palabras: un apriete, un escrache, un acto cobarde para mostrar poder en medio de la masa amorfa.


Voté a Cambiemos, pero no soy macrista. Voté a Cambiemos por muchas razones, pero la principal era para ahuyentar el autoritarismo que poco a poco iba creciendo. Acostumbro a ser crítica con todos los gobiernos, y he dicho una y mil veces que Cambiemos no tiene política de CyT, pero el kirchnerismo tampoco tenía un rumbo adecuado. Pero parece que no alcanza. Están todos sedientos de ideas monolíticas, únicas, homogéneas. No cuente conmigo, señor Fernandez. No necesito que me cuiden. Necesito sentir que nadie tiene por qué cuidarme, porque hay una Constitución que me protege, tres poderes que algún día aprenderán a ser independientes y un pueblo que no crea mas en los Mesías. En ese momento, señor Fernández, sí me voy a sentir segura.


La autora es licenciada en Industrias Bioquímico-Farmacéuticas y doctora en Biotecnología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA. Es investigadora del Conicet desde 2002.


N de R La Misère Porc:

¿Qué diferencia hay entre ellos?

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La expresión MAFIOSA de Alberto Fernández, es propia de un Capo di Maffia.
Brinda "protección" al mejor estilo mafioso. Lindo atorrante el títere K.

El candidato que decidió provocar la intranquilidad

LA NACION


1 de agosto de 2019 



El candidato que decidió provocar la intranquilidad





Alberto Fernández y Mauricio Macri
Fuente: LA NACION - Crédito: Alfredo Sabat




Carlos Pagni
                          LA NACION


Alberto Fernández está padeciendo la lógica que lo convirtió en candidato a presidente. Cristina Kirchner lo seleccionó suponiendo que sería capaz de atraer a un electorado que a ella le resulta inaccesible. También que no tendría reparos en adoptar los ajustes que requiere un programa acordado con el Fondo Monetario Internacional. Entre otras condiciones, valoró que Fernández ha defendido una política económica mucho más sensible a las expectativas del mercado que la que ella puso en práctica. Es una de las rarezas del experimento: Fernández fue elegido no a pesar de, sino por haberla denostado.


El candidato siguió representando ese papel. Y adoptó definiciones económicas mucho más parecidas a las del gradualismo inicial de Mauricio Macri que al estatismo crepuscular de Axel Kicillof. Los agentes económicos le creyeron. Imaginaron que un eventual triunfo del ahijado sería menos catastrófico que uno de quien lo amadrinaba. Esa presunción se reflejó en la cotización de los bonos y del dólar. El Gobierno, que esperaba con terror los efectos financieros de una postulación de la expresidenta, celebró que ella se replegara a un segundo puesto y promoviera a su hijo pródigo. Gracias a esa decisión, la volatilidad cambiaria se atenuó. Sería una exageración pensar que el lanzamiento de Fernández fue el único factor de esa estabilidad. Influyó, sobre todo, la habilitación del Fondo para que el Banco Central aumente la oferta de divisas. Pero la irrupción de Fernández permitió que Macri se postule y, con el paso de las semanas, mejore sus chances de ganar.


El candidato kirchnerista está advirtiendo que con su discurso económico rejuvenece a su adversario. Por eso decidió modificarlo. Formuló dos propuestas convulsivas. Reducir la tasa de interés que se paga a los bancos por las Leliq, y a los ahorristas por sus depósitos en pesos. Y, en consecuencia, inducir a una devaluación del tipo de cambio. Dicho de otro modo: decidió provocar la intranquilidad que generaba la señora de Kirchner. Cristinizarse. Hasta ahora el mercado no lo tomó en serio. Entendió que su giro se debe a que Macri está más cerca de reelegirse. Eso no quiere decir que, si en las primarias del próximo 11, Fernández obtiene un resultado mejor que el que auguran las encuestas, sus proyectos no desaten una turbulencia.

La apuesta de Fernández es producir ahora esa tormenta. Nadie puede asegurar que, con una tasa más baja, los banqueros seguirán aceptando las Leliq. Si no las renovaran, es impensable que el Central emita los pesos que hacen falta para rescatarlas. Es más probable que las canjee por un bono. Que sería el bono que recibirían los ahorristas cuando reclamaran sus ahorros. Una repetición de lo que ocurrió el 28 de diciembre de 1989, cuando Erman González lanzó su plan Bonex.


Fernández debe recordar esos episodios porque, gracias a una gestión de Juan Bautista Yofre ante Néstor Rapanelli, había logrado pasar de la oficina de Legales de Economía del gobierno de Raúl Alfonsín a la Superintendencia de Seguros de Carlos Menem. Esa permanencia le permitirá evocar también la promesa-amenaza de un "dólar recontraalto" de Guido Di Tella, mientras a Alfonsín lo devoraba la hiperinflación.

La circularidad es inagotable. Las declaraciones de Fernández sobre el dólar son casi un calco de las que formulaban los principales dirigentes de Cambiemos para caracterizar la economía durante 2015. Había un atraso deliberado del dólar, gracias al cepo y a un método tan costoso como la venta de futuros a precios insignificantes. Por esa operación Cristina Kirchner y Axel Kicillof fueron procesados por Claudio Bonadio. Hay que reconocer la coherencia de Fernández: en aquel entonces cuestionaba a su actual compañera de fórmula con el mismo énfasis con que hoy enfrenta a Macri.

El latiguillo de bajar la tasa de las Leliq ofrece a Fernández un beneficio adicional al de la pretendida intranquilidad. Le permite esgrimir de dónde saldrán los recursos de su pasable demagogia. Desde el regalo de medicamentos a los jubilados hasta la reposición del Ministerio de Ciencia y Tecnología, medidas que ya celebran algunos de sus amigos de la industria farmacéutica, todo se financiará con ese ahorro. Es decir: el Banco Central volverá a solventar el gasto corriente.

Más allá de la eventual inestabilidad que sueñen desencadenar, las manifestaciones de Fernández plantean un problema objetivo. Si se remuneran con tasas del 60% las Leliq y del 48% los plazos fijos, con una inflación que para los próximos 12 meses se presume en alrededor del 30%, la tasa real que reciben los bancos por los pesos es del 30%, y la de los depositantes del 12%. Altísimas.

El candidato kirchnerista reprocha a Macri alimentar, con ese costo del dinero, la parálisis en el nivel de actividad, con la única intención de mantener la tranquilidad cambiaria que necesita su reelección. Este argumento tiene otro filo, menos visible. Pone en primer plano un costado recesivo del programa, que reprochan muchos profesionales del oficialismo. Entre ellos, Martín Lousteau, el encargado de polemizar con Fernández durante la campaña. Lousteau ha argüido muchas veces que una de las deficiencias del Gobierno ha sido combatir la inflación con instrumentos que sacrifican demasiado el crecimiento.

En la Casa Rosada enfocan la crítica de Fernández de otro modo. Un funcionario admitió ayer a LA NACION que la tasa de interés es exorbitante: "Alberto tiene razón. Pagar un 12% real por los depósitos es un disparate. Lo que no dice es que él es la causa principal de ese disparate. Los depositantes exigen una tasa muy elevada para quedarse en pesos, no solo porque hay mucha inflación, sino porque existe el riesgo de que, con los Fernández, vuelva el populismo".

La polémica Fernández-Lousteau vuelve a exhibir el eterno retorno en el juego del poder. Macri decidió que su rival fuera refutado por Lousteau. Es decir, por quien, hace 12 años, llegó al Ministerio de Economía promovido por Fernández. El candidato kirchnerista intentó recusar a Lousteau por la resolución 125 de retenciones agropecuarias. Más allá de la falacia de todo argumento ad hominem, este olvida que Fernández defendió esa medida como alternativa a una más dramática propuesta por Guillermo Moreno. Fernández y Lousteau fueron aliados en el gabinete de Cristina Kirchner. Y el actual candidato a senador por Cambiemos renunció al cargo cuando Fernández se negó a seguir acompañándolo en el enfrentamiento con Moreno.

La decisión de Macri de dar a Lousteau un lugar central en la campaña alimenta la versión de que el candidato a senador terminaría sumándose al gabinete nacional en una posible reelección. Repetiría el récord de Lino Barañao, quien también ha sido ministro de Cristina Kirchner y de Macri. La hipótesis se fortalece por la postulación de Mario Quintana como senador suplente. Falta resolver una incógnita: ¿qué ministerio ocuparía? Algunos amigos de Lousteau fantasean con la Jefatura de Gabinete. Especulan con el rumor de que Marcos Peña dejaría el cargo. ¿Cancillería? Alguien que conoce como nadie la intimidad del poder, aclara: "Si Marcos se va, no es porque lo vaya a decidir Macri, sino porque lo decidió Marcos".

Otra curiosidad de las idas y vueltas de la historia es que Alberto Fernández quedó hoy más cerca de Moreno que de Lousteau. Sobre todo si se tiene en cuenta una de las últimas consignas de su campaña: "Estadísticas. El Indec es un termómetro. Vamos a tener uno que funcione bien".

Hay que reconocer que es otra exhibición de congruencia por parte de Fernández. Él fue el principal orador en la presentación de la reforma del índice liderada por Moreno y ejecutada por Beatriz Paglieri y Ana Edwin. Fue en el Sheraton de Pilar, uno de los reductos preferidos del entonces jefe de Gabinete, el 8 de mayo de 2008, dos semanas después del alejamiento de Lousteau. Puede haber una explicación específica para la pretensión de terminar con el actual Indec: entre los miembros del Grupo Callao, el think tank de Fernández que lidera el economista Matías Kulfas Rubinstein, está Ariel Schale, quien secundó a Néstor Itzcovich, la mano dura de Moreno en el manejo del Instituto. Itzcovich ganó celebridad por sostener que bajo la señora de Kirchner la pobreza era del 5%. Ahora se sabe que, con un triunfo de ella y de Fernández, podría regresar a ese nivel en un abrir y cerrar de ojos. Otra curiosidad sobre la polémica estadística: al Grupo Callao pertenece también Cecilia Todesca Bocco, la hija del actual titular del Indec, quien ayer salió a defender su gestión frente "al desastre que nos dejaron".

Los encuestadores más creíbles coinciden acerca de la recuperación de Mauricio Macri. El Índice de Confianza del Consumidor que elabora la Universidad Di Tella se ubicó en julio en niveles superiores a los de julio de 2017. Los dirigentes más prudentes del oficialismo consideran que, en el peor de los casos, la fórmula Macri-Pichetto perdería frente a Fernández-Kirchner por 4 puntos. Sondeos propios de la Casa Rosada son más optimistas. En este contexto, aspiran a evitar cualquier discusión como la que planteó Fernández sobre el dólar y la tasa de interés. Suponen que, si se mantiene la estabilidad cambiaria, Macri seguirá mejorando más de medio punto por semana.

Ayer contaron con una ayuda adicional: la Reserva Federal de los Estados Unidos recortó en un cuarto de punto la tasa de interés. Este auxilio se suma a otro, permanente: la desarticulación de la campaña kirchnerista. Fernández debe cuidarse todo el tiempo de que su compañera de fórmula no irrumpa con afirmaciones como que en la Argentina el hambre es igual que en Venezuela. No solo porque la comparación es delirante. También porque lo obliga a encontrar justificaciones insostenibles, como que "en un informe de la FAO, la Argentina aparece en un grupo de países en el que también está Venezuela". La aclaración es insólita. Frente al mayor éxodo que se ha registrado en la historia de América Latina por razones humanitarias no hace falta leer informes de la FAO. La polémica soltó la lengua corrosiva de un exministro de Trabajo: "Miente tanto que se pone colorado cuando dice la verdad". La campaña es cada vez más despiadada.



Por:
Carlos Pagni

miércoles, 31 de julio de 2019

SALTEADO




Cristina Kirchner, que promocionaba a "la salada" como modelo comercial, ahora critica productos "pindonga" y "cuchuflito"

Quienes (los Fernández) vetaron ley 82 % para jubilados ahora prometen aumentarles bajando intereses cuando pagaron 15 % en U$D.

Albertitere al igual que Di Tella en 1989 quiere provocar "corrida cambiaria".

Pobre tonto, entonces Menem ya había ganado.

Pilotos peronistas (Pablo Piro) temen Macri privatice AA, olvidan Menem lo hizo y lo apoyaron

Pilotos (ganan + 200.000) no quieren se privatice AA y paran jodiendo a pasajeros (que ganan $35.000)

Peronistas preocupados por economía actual: Gelbarth, Celestino Rodrigo, Cafiero, Gómez Morales, Mondelli, Roigt, Rapanelli, Cavallo, Roque y Carlos Fernández, Lorenzino, Boudou, kicilof, Lavagna, Miceli, Remes Lenicov, Frigerio, Peyrano, etc. ¿qué fueron? ¿Marcianos?

Perón era de Senegal por eso se explica el canto de la marcha por inmigrantes ilegales en CaBa.

A confesión de parte, relevo de prueba: Guillermo Moreno, Daddy Brieva y Anibal Fernandez alaban a delincuentes.



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LA LADRONA EXITOSA Y EL OPERADOR MENTIROSO


En el corso electoral(elecciones casi todos los domingos) donde se anotan diez fórmulas presidenciales (5 conservadoras, 2 "revolucionarias " y 3 aparentemente centristas) se destacan por su oportunismo y descaro la formada por Cristina Elisabeth Fernández de Kirchner y Alberto Fernández (el orden es debido quien manda es ella en una reedición de "Campora al gobierno, Perón al poder") quienes alegremente proponen medidas a aplicar tales como aumento a jubilaciones , cotización alta del dólar, no pagar intereses de bonos, combate a segundas marcas, etc.


Cuando en anterior gobierno, donde ambos fueron principales protagonistas como presidente y Jefe de gabinete, hicieron todo lo contrario (vetaron ley del 82 % para jubilados, aplicaron "cepo cambiario" con dólar bajo, pagaron parcialmente deuda externa y pagaron tasas exorbitantes a Venezuela por préstamos otorgados, llevaron al exterior "La Salada" como paradigma comercial interno) lo que demuestra cinismo y desprecio por sus eventuales votantes, a la vez que ignorancia supina en los temas mencionados aunque hay que reconocerles que la primera como organizadora de una asociación ilícita dentro del Estado para robar fue exitosa y el segundo como operador mentiroso actúa en los medios periodísticos televisivos a los cuales desprecia pero recurre permanentemente ....COSAS VEREDES SANCHO (Don Quijote dixit).

Los cordobeses viendo Av. Circunvalación y aeropuerto terminados saben a quién no votar.

Macri aplica " a Cba lo que es de Cba" y las obras se ven terminadas finalmente.

No hay dudas (ver obras que no se hicieron en 12 años y se hacen ahora)

Se votará masivamente a Macri a pesar de Caserio.