sábado, 1 de febrero de 2014

La devaluación de Kicillof llegó a la tapa del New York Times





01/02/14 - 15:14

El diario estadounidense publicó una nota en la que resalta la “ausencia” de la presidenta Cristina Kirchner en las últimas semanas .


El diario estadounidense The New York Times, acaso el más influyente del mundo, dedicó este sábado como tema principal de tapa la crisis que están golpeando a las monedas de mercados emergentes, destacando los casos de Turquía y en Argentina, donde resaltó  la "ausencia" de la presidenta Cristina Kirchner.
 
Con una fotografía de ahorristas haciendo cola afuera de una sucursal del banco Galicia de la zona de Plaza de Mayo y un retrato de Cristina, la nota que apareció en la portada de la edición de papel advirtió sobre la "crisis monetaria" y comparó la situación local con la realidad turca bajo el título de "Silencio en Argentina, vagas señalas en Turquía".

La publicación remarcó que "mientras el peso se tambalea se observaba la ausencia de la presidenta". 

Incluso, señalo que mientras la crisis monetaria sacude los mercados del mundo, muchos argentinos se preguntaban "dónde está la presidenta".

El diario recordó que la jefa de estado "habló en público sólo una vez en las seis semanas antes de la caída de la moneda" que "desató la preocupación mundial sobre la fragilidad de las economías en desarrollo".

Y, remarcó que ante la caída del peso, Fernández "habló de un subsidio para los estudiantes".

"Después de la caída más fuerte del peso argentino" en la última década la presidenta, refirió el diario, "se mantuvo alejada de la agitación una vez más, para volar a Cuba para una reunión cumbre" donde "evitó mencionar la crisis latente", dado que solo mandó "mensajes en Twitter" sobre Fidel Castro.

Asimismo, apuntó que posteriormente en otros tuits atribuyó "agitación del mercado de la Argentina de presiones especulativas de grupos económicos y bancos".

El campo resiste al Gobierno: Dólar no incentiva y habrá ventas cuando sea oportuno




El juez Fayt festeja sus 96 años con un pícaro guiño al Gobierno: 'Está lloviendo'




01/02/2014 | 16:37

En el día de su cumpleaños, el magistrado más longevo de la Corte Suprema dedicó unas ácidas palabras al contexto político. ¿O sólo hablaba del clima?



¿El juez sabe más por viejo que por juez? Enfrentado desde hace largo tiempo con el Gobierno nacional -que cargó, precisamente, contra su edad como condicionante para ejercer la función pública- el ministro de la Corte Suprema Carlos Fayt cumplió 96 años.

  Consciente del peso de su discurso, el magistrado deslizó unas sugestivas palabras sobre el contexto político actual: "En este momento hay truenos y está lloviendo en el país". "Vamos a pedir que tengamos un mejor clima para todos y un porvenir abierto para nuestros hijos", ironizó el juez.

Casi ocho meses después de haber sido cuestionado públicamente por la presidenta Cristina Fernández por no haberse jubilado a los 75 años, el magistrado aprovechó su onomástico para enviar un mensaje de preocupación por el panorama en la Nación.

"En este momento hay truenos, está lloviendo en el país; no es el clima que a mí me gusta. Vamos a pedir un nuevo clima, que tengamos un mejor clima para todos y un porvenir abierto para nuestros hijos y que la Patria sea realmente digna del Himno que tiene", enfatizó, en una breve declaración a radio América.

Días atrás, el juez Eugenio Zaffaroni marcó sus diferencias en este sentido y ratificó la decisión de retirarse de su cargo en la Corte el año próximo, al cumplir 75 años. Fayt, quien falló en numerosas oportunidades en contra de las expectativas del gobierno nacional, sufrió el embate de la jefa de Estado en junio de 2013, cuando lo criticó por seguir en la Corte pese a su edad avanzada.

"Los hechos son sagrados, pero el comentario es libre", transmitió en ese momento el magistrado, a través de su chofer, en réplica de los ataques de la jefa de Estado.
Desde Río Gallegos, al encabezar una nueva defensa a favor de la reforma judicial impulsada ante el Congreso -luego también considerada inconstitucional en los tribunales-, la Presidenta exhortó a la Corte a no constituirse como un "contrapoder".

Horas más tarde, la jefa del Ejecutivo aprovechó para criticar a Fayt, a quien llamó "juez centenario" por continuar en su cargo, más allá de los 75 años.

Si bien desde su cuenta en Twitter, Fernández de Kirchner dijo que fue una "acordada" de la Corte la que le permitió a Fayt la posibilidad de permanecer en su cargo sin límite de edad, lo cierto es que se trató de un fallo aprobado en 1999 por el alto tribunal. Ante un planteo de Fayt, la Corte aprobó una sentencia en la que declaró nula la cláusula que establecía la caducidad de la designación de los jueces nacionales al llegar a los 75 años.

En septiembre, Fayt tuvo otras palabras que molestaron a la Casa Rosada, al asegurar que en el país la "corrupción es altísima". Preguntado entonces por la prensa sobre el presente de la Argentina, el veterano magistrado analizó: "Hay mucha corrupción. Es alarmante, enorme. Está en niveles muy altos".

"El país no tiene ni partidos políticos ni líderes auténticos. ¿Dónde están los grandes líderes? ¿Dónde están los grandes partidos? ¿Dónde está un Lisandro de la Torre, un Juan B. Justo? ¿Dónde están las grandes figuras del país? ¿Dónde?", continuó el juez.

La mentira de la reunión con el príncipe de Japón







01 / 02 / 2014
 Por  Alexis Montefiore

INSULTO A LA COMITIVA Y FORZADA CRÍTICA A LA NACIÓN

          Nuevamente, a la medianoche y en un juego de preguntas y respuestas a ella misma -que para muchos entendidos en la materia podría sugerir un grave desdoblamiento de la personalidad- la presidenta utilizó la red social Twitter para su clásica catarsis contra los medios de información.

Es que, últimamente, y en lo que parece un temporal respiro para Clarín, ahora la mandataria viene prefiriendo ir contra La Nación y su línea editorial. Pese a una crisis financiera preocupante y muertos en el norte argentino por un trágico alud, Cristina Fernández habló sobre lo que más pareció molestarle: una reunión poco difundida por el centenario diario porteño con el príncipe de Japón, también ayer por la noche.


La mandataria cuestionó La Nación por una nota publicada el 8 de enero, titulada "El príncipe de Japón visitará la Argentina, pero Cristina no estará". En ese artículo sostiene que el encuentro entre ambos no se realizaría porque la Presidenta estaría de viaje en Cuba y Venezuela.


“Breve aporte a ‘La construcción de la mentira diaria, la contradicción patética y la catástrofe permanente’.  Remember yesterday”, indicó primero Cristina.


“Hoy en la Rosada, visita del Príncipe Akishino y su esposa. Tercero en la línea de la sucesión real del Japón.  Los recibí en el salón Eva Perón. Les encantó. Estoy segura que mañana La Nación publicará una elogiosa nota”, dijo irónicamente la jefa de Estado.


“¿La Nación sobre vos?”, se preguntó a sí misma luego. “Estás loca CFK. No, vas a ver que sí, hay que tener fe, y un poco de memoria”, insistió la mandataria, sin saber tal vez, que a esa hora, La Nación ya tenía una nota sobre el encuentro en su portada web.


Pero no solo eso. El periodista Federico Aikawa, exeditor Ejecutivo de Perfil.com, actual productor de Telenoche y nieto de inmigrantes japoneses, aportó anoche interesantes datos sobre la reunión mantenida entre Cristina y la comitiva japonesa.


Es que si bien la presidenta se quejó de que La Nación había sostenido que ella no iba a estar en esa reunión, pese a que finalmente los pudo recibir, no era así como había sido planeado el asunto y, a último momento, Cristina decidió atenderlos, pese a que estaba todo listo y acordado para que lo hiciera Amado Boudou en su carácter de vicepresidente.


“A la comitiva japonesa le confirmaron recién en las últimas horas que los iba a recibir CFK. Estaba todo listo para Boudou”, relató Aikawa anoche mismo en su cuenta de Twitter. “…no era lo previsto originalmente”, contó anoche el periodista, y detalló que, según una fuente cercana a Cancillería, fue, más precisamente, ayer a la tarde cuando los príncipes de Japón se enteraron que iban a ser recibidos por la mandataria en vez de a Boudou.


De hecho, La Plata Hochi, diario japonés en la Argentina, da cuenta de que Boudou era quien iba a recibir originalmente al príncipe. Fue Cristina la que modificó la agenda a último momento.



A la presidenta pareció molestarle sobremanera una información que incluso a la comitiva oriental, tan ajenos a la “espontaneidad” argentina, se les había provisto.


Sin embargo Japón decidió plasmar en sus medios, noticias algo más relevantes. La visita de un príncipe japonés a la Argentina ocupó dos renglones en un medio de ese país.



Concluyendo: la mandataria cambió la agenda a último momento, ofendiendo el protocolo de la comitiva japonesa y se molestó con diario La Nación por haber difundido una información que hasta hace horas iba a ser confirmada como tal; ironizó que el medio no hablaría en su edición de hoy sobre el encuentro, cuando en realidad lo hizo anoche mismo en su edición web y, como frutilla del postre, logró que hasta sus tuiteros militantes desconfíen de su sanidad mental.



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 Alexis Montefiore

De 1950 a 2014, estatismo sin escalas




Sábado 1 de febrero de 2014 







Imperdible nota Editorial de La Nación de hoy basada en el pensamiento de Ayn Rand





En la Argentina, 13 millones de personas tienen ingresos del Estado. Casi la mitad de la población adulta depende del presupuesto nacional. Algunos revistan en reparticiones nacionales, provinciales o municipales (3,3 millones); otros tantos reciben planes sociales (3,6 millones) y el doble son jubilados o pensionados (6,6 millones). De estos últimos, un tercio no hicieron aportes, pues se acogieron a la moratoria de la Anses (2,3 millones).

Entre 2000 y 2012, el Estado creció 60 por ciento y representaba el 42,5% de la economía, por lo menos, antes de la reciente devaluación. El principal factor de crecimiento fueron las transferencias al sector privado, que incluyen los subsidios a la energía, al transporte y a otras empresas públicas, como Aerolíneas Argentinas.

Muchas compañías obtienen ingresos extraordinarios mediante contrataciones públicas sin competencia, donde rigen la sobrefacturación y el llamado "retorno", práctica que también es habitual en las obras sociales sindicales, que los gobiernos nunca se atreven a auditar.

La Argentina es el país con mayor presión tributaria de América latina, en donde el promedio regional es 20,7% del PBI. En nuestro país asciende al 40%, sin incluir el impuesto inflacionario.

¿Cómo puede sostenerse un país en el que la mitad de la gente vive del sueldo público, de una jubilación, de una pensión o un plan social? ¿Cómo puede sostenerse un Estado que, además de pagar subsidios económicos y comprar energía, es esquilmado por contratistas amigos del poder? ¿Cómo pueden prosperar las familias en una economía de baja productividad, con industrias protegidas y precios extravagantes, que no les permiten exportar y son demandantes de divisas? 

¿Quién puede pensar que este esquema es sostenible y que las personas que mantienen sobre sus espaldas semejante dislate no tratarán de evitarlo?

Leamos estos pensamientos, escritos en 1950, que circulan en las redes sociales, como un sorprendente redescubrimiento de un fenómeno de posguerra que todavía sobrevive en la Argentina:

"Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por su trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada." Esto fue escrito por Ayn Rand -fallecida en 1982 y de quien mañana se cumplen 109 años de su natalicio-, seudónimo de Alissa Zinovevna Rosenbaum, quien nació en San Petersburgo y fue testigo allí de la revolución rusa, la creación de la Unión Soviética e, incluso, al fallecer Lenin, del cambio de nombre de su ciudad natal por Leningrado. Al crecer Stalin en el poder, en 1926, Rosenbaum emigró a los Estados Unidos, país donde conoció la crisis bursátil de 1929 y la gran depresión consiguiente. Como buena europea, no dejó de observar el fenómeno de expansión de las dictaduras fascista, nazi y soviética durante los 20 años que transcurrieron entre las dos guerras mundiales.

En particular, le llamó la atención el deslumbramiento de muchos intelectuales norteamericanos con el "experimento socialista" puesto en práctica por Stalin y la expansión industrial lograda a partir de los planes quinquenales aplicados desde 1928. Esto contrastaba con la crisis estadounidense, atribuida a la supuesta inviabilidad del capitalismo. Durante los años 30, llamados "Década Roja", varios intelectuales vieron en el estalinismo la fórmula para resolver la cuadratura del círculo, que conciliase el desarrollo material con el deseo de justicia e igualdad.

En los Estados Unidos, mediante los programas llamados New Deal, lanzados por el presidente Franklin D. Roosevelt entre 1933 y 1938, se aplicaron en gran escala medidas de intervención económica, con el objetivo de sostener a las capas más pobres de la población, reformar los mercados financieros y redinamizar la economía, mediante el aumento del gasto público en obras de infraestructura y varios tipos de subsidios.

Ayn Rand observó la expansión del Estado en toda la estructura productiva estadounidense, que todo el mundo aplaudía, preguntándose: "¿Y quién pagará todo esto? ¿Se ha encontrado entonces la piedra filosofal? ¿La economía continuará creciendo «como si tal cosa» en ese contexto? ¿Y qué ocurrirá con las libertades personales si el modelo implica quitar el resultado del trabajo de unos para dárselo a otros?".

La metáfora "randiana" fue evocar a Atlas, el joven titán que sostiene sobre sus hombros los pilares de la Tierra. A medida que el Estado crece e interviene es mayor el peso que deben soportar los "Atlas" de la sociedad. Pero esta situación no es neutra, ya que crea incentivos perversos. Cuando se advierte la ventaja de ser mantenido por otros, los titanes prefieren dejar de serlo, ya fuere buscando su propio "rebusque" en el Estado, ya fuere migrando a otros lugares donde el esfuerzo personal sea reconocido.

Así nació su obraLa Rebelión de Atlas (1957), de donde se tomaron los párrafos citados, una novela no reconocida literariamente, pero de enorme influencia intelectual. En ella se describe la sociedad norteamericana, dividida entre "saqueadores" y "emprendedores". En un cierto punto, el principal personaje, John Galt, propone una huelga total de estos últimos, quienes desaparecen y se esconden en las montañas, lo que provoca la parálisis de toda actividad productiva en los Estados Unidos.

Ayn Rand llamó a su filosofía "objetivismo": es una guía para vivir "en la tierra" tomando al mundo como es, de la forma que funciona y no como imaginamos que debería ser. El objetivo moral del hombre es lograr la felicidad individual. Ello implica la libertad para elegir valores y conducir las acciones mediante la razón. Cada individuo tiene derecho a existir por sí mismo, sin sacrificarse por los demás, pero tampoco sacrificando a otros para sí. La realidad tiene una lógica objetiva y funciona independientemente de los sentimientos, deseos y temores del hombre.

La escritora advirtió sobre el peligro de justificar la ampliación de las facultades del Estado extrapolando ideas fuerza que son apreciadas en las relaciones personales, pero que, trasladadas al "ogro filantrópico" (al decir de Octavio Paz), terminan beneficiando a pocos, en detrimento del conjunto.

Invocar la solidaridad y el altruismo son formas atractivas para acumular poder, pues crean la ilusión de que es posible alcanzar un mundo más justo y equitativo con normas, decretos, y reparticiones. Una vez lanzado ese proceso, el aprendiz de brujo no puede evitar que todos acudan en tropel para pedir algo del Estado: los excluidos, los que se disfrazan de excluidos y también los que inventan negocios para vivir de los excluidos.

Los ministerios amplían sus facultades, establecen prohibiciones, otorgan subsidios y reparten privilegios. Como no hay recursos para todos, las decisiones son discrecionales, favoreciendo a los amigos y excluyendo a los enemigos.

El Poder Ejecutivo gobierna en un marco de "necesidad y urgencia"; correlativamente, las facultades del Poder Judicial disminuyen y, lentamente, la Nación se desliza hacia un régimen totalitario que oculta la realidad mediante la censura. Los tiranos crean conflictos entre los individuos, enfrentan a la población, multiplican los impuestos y empobrecen a la sociedad.

A pesar de la crudeza de su postura individualista, Ayn Rand no era conservadora, sino "progresista" en los términos actuales, partidaria de la libertad de género, contraria a la prohibición del aborto y del consumo de drogas; opuesta a todo tipo de censura, incluida la pornografía, y contraria a la exhibición de imágenes religiosas en lugares públicos, dada su falta de creencias religiosas.

¿Por qué un texto de 1950 de una pensadora como Ayn Rand, de un profundo individualismo, puede resurgir ahora, justamente cuando en general se exalta el espíritu de colaboración y comunitario? Porque muchos han advertido la malversación de esos valores por parte del gobierno kirchnerista y cómo se ha montado una estructura de corrupción y pillaje tras la bandera de los derechos humanos y el llamado modelo de inclusión.

Como bien señaló Ayn Rand, estas distorsiones tienen patas cortas y la propia realidad objetiva termina imponiéndose: cuando todos quieren vivir del Estado, cuando prolifera la corrupción y se enriquecen los amigos del poder, los "titanes" optan por retirarse a la montaña, nadie invierte; los ahorristas fugan sus capitales y la economía, finalmente, ajusta por sí sola, pagando los más pobres la fiesta de los más ricos. Fuente: La Nación 

N de R La Misère Porc:

EXCELENTE nota basada en los dichos y el pensamiento de  la notable Ayn Rand.
Los principios y fundamenteos de la escritora rusa, los publicamos hace más de un año, pero la presente nota, basada en los mismos, toma hoy una tremenda y peligrosa actualidad. 

La Fragata Libertad, amarrada a las políticas K








01/02/14


 
Ante la posibilidad de un nuevo papelón internacional, el buque escuela zarpa hoy pero el Gobierno decidió que  recorra sólo puertos de la región. Las excusas de Milani y el símbolo del aislamiento.

Antes de dar la orden simbólica de zarpada en el Apostadero Naval, Agustín Rossi había dicho que “la Fragata Libertad es el símbolo de nuestra independencia”. Símbolo bastardeado, dado las peripecias a la que se ha sometido en el último tiempo a nuestro buque escuela en el plano internacional. Independencia acotada, si tenemos en cuenta el recorrido que comenzarán a hacer hoy los cadetes de la 142 promoción de las Fuerzas Armadas, quienes pasarán únicamente por puertos de Latinoamérica y el Caribe, para evitar embargos y confiscaciones. 

Un año después de que la más famosa de nuestras embarcaciones regresara de su travesía africana, deudas, fondos buitres e inoperancia logística mediante, Rossi presidió el acto simbólico el pasado jueves, junto al polémico jefe del Ejército, Cesar Milani, quien hizo todo por robarse el protagonismo al afirmar que las denuncias que pesan sobre su figura por complicidad en los delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar eran “una campaña contra el Gobierno y la Presidenta”. He ahí la respuesta oficialista a todos nuestros males. La crisis económica no son más que la especulación de agentes del mal, la confiscación de nuestros bienes en el exterior se debe al acoso de aves de rapiña, financieras y judiciales, y la deslegitimación de nuestras FFAA es sólo una “campaña” contra Cristina Kirchner.

La realidad, sin embargo, se empeña en desmentir al gobierno. “Libertad” a medias, la Fragata inicia hoy su 44º viaje de instrucción de los cadetes de la Escuela Naval Militar que el año pasado vieron frustrado su aventura. La primera etapa culminará el 21 de julio, cuando la promoción número 143 tome el relevo y regrese la nave a tierra argentina. Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela serán parte del recorrido, haciendo escala en Punta del Este, Mar del Plata, Ushuaia y Cabo de Hornos, para subir luego por el Pacífico hacia los puertos de Punta Arenas, Talcahuano, Valparaíso, El Callao, Manta, Cartagena de Indias, La Guaira, Santo Domingo y Veracruz. Allí se emprenderá la vuelta, también por países “amigos”.

Desde el Ministerio de Defensa aseguran que la idea es "robustecer la fraternidad de las tripulaciones en los puertos y las interacciones con las comunidades" y por eso se hace hincapié en las naciones de la Unasur. Una mentira más del relato, que obvia el aislamiento internacional de nuestro país en el plano militar, financiero y geopolítico. Con el aparato productivo desmantelado, sin posibilidad de fabricar armamento y en medio de la militarización de la región, repleta de recursos naturales que deben defenderse, el proyecto K hace aguas, y en esas aguas se embarcan hoy los cadetes de la fragata. Y un país entero. 

Desconfianza y precauciones extremas 

Pese a que en junio de 2013, meses después de ordenar la liberación de la Fragata Libertad, la Corte Suprema de Ghana, en su sentencia definitiva, consideró que el buque cuenta con inmunidad absoluta con respecto a medidas cautelares y embargos, y tras dictaminar que la retención había sido injusta, el gobierno nacional decidió no arriesgarse a un nuevo papelón, razón por la cual optó para esta nueva partida por un derrotero limitado a Latinoamérica. 

Es que, en un contexto de aislamiento, la desconfianza hacia la Argentina y su presidenta, Cristina Kirchner, y de ésta con las naciones y los líderes del mundo, es grande y amerita precauciones extremas. 

La razón del aislamiento

Para Angel Tello, exministro de Defensa de la Nación, el fondo de la cuestión en la destrucción del aparato militar que ha realizado el gobierno radica en una visión obtusa e ideológica de los K. “Por una cuestión ideológica, se decidió estrangular económicamente a las Fuerzas Armadas, quitándoles recursos, desinvirtiendo en áreas estratégicas, quitándole fondos para el mantenimiento del material bélico”, lo que ha llevado a una “pérdida de poder relativo” en relación a los países de la región. Por el contrario, el especialista en relaciones internacionales comentó a Hoy que la gestión kirchnerista “aumentó en una enorme cantidad el dinero para gastos burocráticos del Ministerio de Defensa, con el único fin de acomodar a sus amigos”.

 Así, se crearon secretarías y departamentos que sólo aumentan el gasto público. 

La desinversión estatal se expresa, por ejemplo, en que “los aviones, principalmente los Mirage, han dejado de volar y permanecen en tierra ante la falta de mantenimiento” en tanto el aislamiento es revelado por las alianzas de Argentina con países sin peso específico en materia de fabricación militar, como España. Además, Tello agregó que en relación a su PBI, nuestra nación gasta menos para defenderse de agresiones externas que Bolivia, Chile, Perú y la mayoría de los países sudamericanos.

PLAN “B” PARA JUBILADOS A LOS QUE NO LES LLEGA LA PENSIÓN

CARTAS Y NOTAS DE NUESTROS  AMIGOS  LECTORES


Tal como van las cosas, no hay que descartar alguna acción un poco más “drástica” para solucionar las penurias de los jubilados...

  
Si es usted jubilado, no llega a fin de mes y el Gobierno le dice: 
 -      que le sube los impuestos, 
 -      que tendrá que pagar por las consultas médicas, 
 -      que ya no puede haber ayudas sociales o para la dependencia, 
 -      que ya no hay una plaza en una Residencia pública para usted 
  
 ¿Qué hacer? ¿No le llega su pensión? No se desespere. 
  
Los jubilados tienen un plan “B”: 
  
 
  Cada ciudadano de más de 65 años deberá comprar 1 pistola y 4 balas 
  
 
  Se le permitirá disparar a 4 políticos 
 
  
  No es necesario matarlos (aunque ya puestos no habría que desperdiciar munición) 
   
Naturalmente, esta circunstancia le enviará a prisión, donde usted tendrá: 

     
 -    Régimen de pensión completa: tres comidas al día, techo, calefacción central…. 

 
 -    Seguirá cobrando su pensión 

 
 -    Derecho de vis a vis una vez a la semana (le visitarán sus familiares lo mismo que hasta ahora) 

 
 -    Todos los cuidados y consultas médicas gratuitas que requiera 

 
 -    ¿Dentadura nueva? Dicho y hecho, ¿Gafas? Genial, ¿Una cadera nueva, rodilla, lo que sea?. Sin problemas 

 
 -    Gimnasio, sala de juegos e Internet gratis 

 
 -    Todo cubierto. Sin costes, sin impuestos. 
  
  
¿Y quién le pagará todo esto? El Gobierno. El mismo Gobierno que le dijo que: 
    
 -    que 
le tenía que subir los impuestos, 
 -    que 
tendría que pagar por las consultas médicas, 
 -    que 
ya no podría haber ayudas sociales 
 -    que 
ya no podía ofrecerle una plaza en una Residencia pública 
  
  
Usted solo deberá preocuparse de invertir bien su pensión para cuando salga…..que
,  según las leyes de nuestro país y como usted tan solo ha matado a alguien, será muy pronto por la edad, enfermedad, buen comportamiento y trabajos remunerados dentro de la cárcel. 

 Y no hace falta que se arrepienta de sus crímenes, ni pague indemnizaciones a sus víctimas, ni colabore con la Justicia para detener a otros jubilados asesinos amigos.
  
 
Este país es genial….¿o no? 









 Muchas gracias AMIGO M. M.