lunes, 28 de enero de 2013
FUERZA CORDOBA !!!!!!!
Ocurrió en el festival de Cosquín. Abuchearon a la "carlotto" y a todos los representantes del "gobierno" a medida que la locutora oficial los nombraba.
Un gran papelón y la TV oficialista cortó de inmediato la transmición. ¿Será CENSURA propia?
FUERZA HERMANOS CORDOBESES, demostremos que ya no los aguantamos más y nos dan asco todos.
NO A LOS "ARTISTAS" KIRCHNERISTAS
MIENTEN Y NOSOTROS COMEMOS SAPOS !!!!!!!!!!!
INFLACIÓN 25% , AUMENTO , QUE NO ES TAL SINO UNA LEY NACIONAL DE LA QUE SALE UNA FÓRMULA QUE HOY ESTÁ EN EL 23,4%, A LOS JUBILADOS 15,...%.
NO EXISTE EL ACUERDO CON LA CORTE SUPREMA DE IR LLEVANDO AL 82% A TODOS LOS JUBILADOS , LOS JUICIOS CAJONEADOS HASTA DESPUÉS DE MARZO , POR AHORA , APROXIMACIÓN -10% , EXTINCIÓN DEL ANCIANO .
SEMINO : BIEN GRACIAS ...DEFENSOR DE ¿ QUE EDAD ? COBRA Y NO LOGRA QUE LA SUPREMA CORTE SE IDENTIFIQUE CON UN JUBILADITO.
INFLACIÓN HASTA PRÓXIMA ADECUACIÓN 12% COMO MÍNIMO !!!
LA SEÑORA DICE DARLES A LOS JUBILADOS EL IMPUESTO A LAS GANANCIAS PARA LOGRAR LA GUERRA ACTIVO-JUBILADOS , PIENSA QUE SOMOS TONTOS .
¿ DONDE ESTÁN LOS 8O MIL MILLONES DE LAS AFJP QUE ¡¡¡ ERAN PARA LOS JUICIOS Y HABERES DE JUBILADOS !!! ...Y ASÍ
MIENTEN Y NOSOTROS COMEMOS SAPOS !!!!!!!!!!!
A.C. MASTROPIERRO
A.C. MASTROPIERRO
JUBILADO APORTANTE INDIGNADO
PAREN DE MENTIR
Choque de realidad
Paren de mentir
El dislate devaluatorio de Moreno. La vieja receta de Cristina. Y la ausencia de república.
Paren de mentir
El dislate devaluatorio de Moreno. La vieja receta de Cristina. Y la ausencia de república.
por Nelson Castro
Fue una demostración de una impericia increíble. Pero así son las cosas en muchas áreas de la administración de Cristina Fernández de Kirchner. No crea el lector que estamos hablando del ministro de Defensa, Arturo Puricelli –a quien nadie respeta ya dentro del Gobierno– y el penoso episodio del Santísima Trinidad. Estamos hablando del inefable secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. El hecho: su vaticinio de un dólar a fin de año de seis pesos. Es decir, habló de una devaluación.
Alguien debería haberle dicho que una devaluación nunca se anuncia; se instrumenta. ¿Quién se va a desprender de un dólar que ahora vale cinco cuando sabe que a fin de año valdrá seis? ¿Piensa alguien en el Gobierno que los dólares de las exportaciones agrícolas se liquidarán así nomás sabiendo que quien lo haga ahora, o en los próximos meses, estará perdiendo dinero? Además, la declaración de Moreno implica un reconocimiento de que los números del Indek sobre la inflación son una mentira.
El problema que tiene la administración de Fernández de Kirchner con sus mentiras lo genera, como siempre, la realidad. He ahí, como botón de muestra, la discusión salarial. Es una espina que perturba al Gobierno. Y cada vez más, ya que desde un punto de vista político al Gobierno lo complica su relación no con Moyano u otros opositores –con quienes no la tiene ni la tendrá– sino con los que son de su mismo palo. Un ejemplo es la CGT Balcarce; otro, la actual conducción de la Unión Industrial Argentina; y un tercero, los gobernadores e intendentes K.
La CGT oficialista enfrenta una encrucijada, dado que hay allí quienes no quieren saber nada con cualquier cosa que signifique tener que compartir algo con Moyano. Sin embargo, la realidad los lleva a abordar una agenda con temas que no le permiten despegarse de la del camionero; ahí está, pues, el reclamo de aumento del mal llamado “mínimo no imponible”. Los aumentos en las paritarias no tienen sentido si ese techo no se eleva. Cualquier nuevo beneficio que reciban los trabajadores será devorado por la AFIP. “No sé cómo la Presidenta no se da cuenta de esto”, señala un hombre que comparte el mismo espacio gremial que Caló, y agrega: “Para la tribuna estamos obligados a decir que el Gobierno modificará esto, pero la verdad es que hasta ahora nadie nos dijo; estamos dibujados”.
El Aló Presidenta del viernes no ayudó a calmar mucho a las bases de muchos sindicatos. El consejo presidencial –de hacerles vacío a las empresas y a los comercios que aumentan los precios– tuvo olor a receta vieja. Lo han dicho mucho otros que pasaron por la Casa Rosada antes que Fernández de Kirchner. A ninguno le funcionó. Tampoco funcionará ahora. Si la Presidenta cree que ésa es la solución al problema de la inflación, se equivoca. La razón es muy simple: los aumentos no son exclusivos de un comercio o un rubro en particular, sino generalizados.
Las complicaciones no afectan sólo a los consumidores. También comprometen las cuentas fiscales, y eso es lo que muestran las economías de las provincias, cuyo deterioro es difícil de ocultar. Por eso el espinoso asunto de la coparticipación, ítem clave para la supervivencia de las gestiones de los gobiernos provinciales, hizo su aparición en la agenda. La propuesta de rediscutir los porcentajes que han hecho esta semana Scioli y Fellner surge de una necesidad cada vez más apremiante. Para paliar eso, a algunas –a cuyos mandatarios Fernández de Kirchner considera amigos– se les abre el chorro a través del cual distribuyen fondos extras con generosidad, alternativa que no comparten los que no gozan del privilegio de la simpatía presidencial. En consecuencia, en estas últimas los problemas se notan y mucho, algo que desde la Casa Rosada se encargan de resaltar. Un último ejemplo lo representa San Carlos de Bariloche. Al intendente removido le negaron hasta el saludo; a su reemplazante la recibió ni más ni menos que el jefe de Gabinete, quien le aseguró la ayuda que el destituido no tuvo.
Hasta ahora, esta situación de ahogo la venían expresando públicamente cuatro gobernadores: el cordobés De la Sota, el santacruceño Peralta, el correntino Colombi y el santafesino Bonfatti. Esta semana se les han agregado Scioli y Fellner. A Scioli salieron a “matarlo” su vice, Gabriel Mariotto, y Amado Boudou. Es para lo que están.
Es improbable que los gobernadores logren abrir la discusión por la coparticipación. En cuanto la Presidenta aceptara hacerlo, sabe que se queda sin caja y, por ende, sin poder para someter a los mandatarios. A propósito, en la semana se adoptó una decisión destinada a reducir al mínimo el poder de los ejecutivos provinciales. Fue la resolución por la que se habilitó a los intendentes a recibir fondos desde la Nación sin la participación de los gobernadores. Ha sido ésta la oficialización de una práctica que supo usar mucho Néstor Kirchner.
Más allá de las consecuencias prácticas que vaya a producir, esta determinación del Gobierno implica un avasallamiento no sólo de la autoridad de los gobernadores, sino también del concepto republicano y federal sobre el que descansa la estructura institucional de nuestro país. Con actitudes como éstas, la Presidenta no hace más que reafirmar el perfil absolutista de su gestión, que se asemeja más a una tiranía que a una república
El problema que tiene la administración de Fernández de Kirchner con sus mentiras lo genera, como siempre, la realidad. He ahí, como botón de muestra, la discusión salarial. Es una espina que perturba al Gobierno. Y cada vez más, ya que desde un punto de vista político al Gobierno lo complica su relación no con Moyano u otros opositores –con quienes no la tiene ni la tendrá– sino con los que son de su mismo palo. Un ejemplo es la CGT Balcarce; otro, la actual conducción de la Unión Industrial Argentina; y un tercero, los gobernadores e intendentes K.
La CGT oficialista enfrenta una encrucijada, dado que hay allí quienes no quieren saber nada con cualquier cosa que signifique tener que compartir algo con Moyano. Sin embargo, la realidad los lleva a abordar una agenda con temas que no le permiten despegarse de la del camionero; ahí está, pues, el reclamo de aumento del mal llamado “mínimo no imponible”. Los aumentos en las paritarias no tienen sentido si ese techo no se eleva. Cualquier nuevo beneficio que reciban los trabajadores será devorado por la AFIP. “No sé cómo la Presidenta no se da cuenta de esto”, señala un hombre que comparte el mismo espacio gremial que Caló, y agrega: “Para la tribuna estamos obligados a decir que el Gobierno modificará esto, pero la verdad es que hasta ahora nadie nos dijo; estamos dibujados”.
El Aló Presidenta del viernes no ayudó a calmar mucho a las bases de muchos sindicatos. El consejo presidencial –de hacerles vacío a las empresas y a los comercios que aumentan los precios– tuvo olor a receta vieja. Lo han dicho mucho otros que pasaron por la Casa Rosada antes que Fernández de Kirchner. A ninguno le funcionó. Tampoco funcionará ahora. Si la Presidenta cree que ésa es la solución al problema de la inflación, se equivoca. La razón es muy simple: los aumentos no son exclusivos de un comercio o un rubro en particular, sino generalizados.
Las complicaciones no afectan sólo a los consumidores. También comprometen las cuentas fiscales, y eso es lo que muestran las economías de las provincias, cuyo deterioro es difícil de ocultar. Por eso el espinoso asunto de la coparticipación, ítem clave para la supervivencia de las gestiones de los gobiernos provinciales, hizo su aparición en la agenda. La propuesta de rediscutir los porcentajes que han hecho esta semana Scioli y Fellner surge de una necesidad cada vez más apremiante. Para paliar eso, a algunas –a cuyos mandatarios Fernández de Kirchner considera amigos– se les abre el chorro a través del cual distribuyen fondos extras con generosidad, alternativa que no comparten los que no gozan del privilegio de la simpatía presidencial. En consecuencia, en estas últimas los problemas se notan y mucho, algo que desde la Casa Rosada se encargan de resaltar. Un último ejemplo lo representa San Carlos de Bariloche. Al intendente removido le negaron hasta el saludo; a su reemplazante la recibió ni más ni menos que el jefe de Gabinete, quien le aseguró la ayuda que el destituido no tuvo.
Hasta ahora, esta situación de ahogo la venían expresando públicamente cuatro gobernadores: el cordobés De la Sota, el santacruceño Peralta, el correntino Colombi y el santafesino Bonfatti. Esta semana se les han agregado Scioli y Fellner. A Scioli salieron a “matarlo” su vice, Gabriel Mariotto, y Amado Boudou. Es para lo que están.
Es improbable que los gobernadores logren abrir la discusión por la coparticipación. En cuanto la Presidenta aceptara hacerlo, sabe que se queda sin caja y, por ende, sin poder para someter a los mandatarios. A propósito, en la semana se adoptó una decisión destinada a reducir al mínimo el poder de los ejecutivos provinciales. Fue la resolución por la que se habilitó a los intendentes a recibir fondos desde la Nación sin la participación de los gobernadores. Ha sido ésta la oficialización de una práctica que supo usar mucho Néstor Kirchner.
Más allá de las consecuencias prácticas que vaya a producir, esta determinación del Gobierno implica un avasallamiento no sólo de la autoridad de los gobernadores, sino también del concepto republicano y federal sobre el que descansa la estructura institucional de nuestro país. Con actitudes como éstas, la Presidenta no hace más que reafirmar el perfil absolutista de su gestión, que se asemeja más a una tiranía que a una república
OTRA VERGÜENZA MÁS
Por Ismael Bermúdez
28/01/13 - 21:41
El aumento en Ganancias no repone la inflación de 2012 ni cubre la proyectada para 2013.
El aumento del 20% en Ganancias no repone la inflación de 2012. Tampoco cubre
la inflación proyectada de 2013. Por eso, si hoy paga Ganancias el 25% de los
trabajadores, con esta medida, en marzo posiblemente pague el 17%, como dijo la
Presidenta, pero con los aumentos de salarios, ya en mayo o en junio volverá a
pagar el 25% y más todavía.
La medida no tiene costo fiscal, como sí dijo la Presidenta que lo calculó en $ 8.000 millones, porque esa cifra es la recaudación extra que el Gobierno se apropió de los asalariados por el simple expediente de haber congelado el mínimo no imponible el año pasado (salvo el último medio aguinaldo). Y que ahora no solo no devolverá, como tenía que haber hecho, sino que acrecentará porque está ajustando Ganancias desde marzo y menos que la inflación.
Si hoy el piso de los reclamos salariales es del 25%, con este anuncio muchos gremios que tiene el grueso de los trabajadores alcanzados por Ganancias deberán reclamar 30% o más para compensar el mayor descuento impositivo.
La Presidenta nada dijo sobre Asignaciones Familiares. La realidad es que más trabajadores perderán de cobrar ese beneficio o cobrarán menos apenas reciban un aumento salarial, inclusive si es inferior a la inflación.
La medida no tiene costo fiscal, como sí dijo la Presidenta que lo calculó en $ 8.000 millones, porque esa cifra es la recaudación extra que el Gobierno se apropió de los asalariados por el simple expediente de haber congelado el mínimo no imponible el año pasado (salvo el último medio aguinaldo). Y que ahora no solo no devolverá, como tenía que haber hecho, sino que acrecentará porque está ajustando Ganancias desde marzo y menos que la inflación.
Si hoy el piso de los reclamos salariales es del 25%, con este anuncio muchos gremios que tiene el grueso de los trabajadores alcanzados por Ganancias deberán reclamar 30% o más para compensar el mayor descuento impositivo.
La Presidenta nada dijo sobre Asignaciones Familiares. La realidad es que más trabajadores perderán de cobrar ese beneficio o cobrarán menos apenas reciban un aumento salarial, inclusive si es inferior a la inflación.
NUEVA "LIMOSNA VERGONZANTE" PARA LOS JUBILADOS
28/01/13 - 21:00
El Gobierno dio a conocer un aumento de 15,18% para los jubilados
Cristina Kirchner informó que el haber mínimo será de 2.165 pesos. Será a partir del 1º de marzoDe esta manera, la jubilación mínima trepará de 1.879,67 a 2.165 pesos, mientras que la pensión asistencial pasará de 1.502 a 1.730 pesos.
Se trata del primero de los dos ajustes anuales, previstos por la ley de Movilidad Jubilatoria. El otro incremento se efectuará en setiembre.
La ANSES detalló en un comunicado que recibirán el aumento de haberes unos 5.886.585 jubilados y pensionados nacionales y veteranos de Malvinas. La medida incluye también a más de 1,3 millones de beneficiarios de Pensiones No Contributivas (PNC).
La mandataria resaltó que desde marzo de 2012 los jubilados obtuvieron un alza interanual de sus ingresos de 28,33 por ciento.
Además, puntualizó que esta suba en los haberes jubilatorios implica para el fisco un gasto adicional de 2.560,7 millones de pesos por mes y de 33.289 millones de pesos por año.
domingo, 27 de enero de 2013
SERVICIO MILITAR
Servicio Militar
El texto adjunto lo escribió un Ingeniero del Conicet, Ex Liceista del Liceo Militar General Espejo de Mendoza. Se llama Gabriel Cabrera. Habla sobre el Servicio Militar Obligatorio. No tiene desperdicio.
Acá hay un error de concepto. Eso de que "elegir" ser militar es cosa de cada uno, es falso. El Artículo 21 de la Constitución OBLIGA a todos los ciudadanos ("todos y todas", como se dice ahora...) a armarse en defensa de la Nación. Eso va para todos: hombres, mujeres, instruidos militarmente o no. Entonces es razonable que, así como estamos obligados a ir a la escuela para aprender a escribir y a sumar para algún día ser ciudadanos, en algún momento debemos prepararnos para algún día ser soldados, ya que ser ciudadanos OBLIGA a ser eventualmente soldados. El que hasta este punto NO ESTÉ de acuerdo, debería plantearse cambiar la Constitución. No hay discusión hasta este punto.
La ley que reglamenta cómo se hace para defender a la Patria (es decir para cumplir el Art. 21) es la Ley de Servicio Militar. ( 17 mil y pico, no me acuerdo el número) y la 19101 que es la Ley del Personal Militar para el Ejército (y otras similares para las otras dos Fuerzas). La Ley del Servicio Militar está vigente. Lo único que se "suspendió" (no se "derogó") es el servicio de Conscripción.
Ok, esta ley vigente dice que todo ciudadano de 18 a 35 años de edad FORMA PARTE de las reservas de las Fuerzas Armadas. Es decir NADIE TE VA A PREGUNTAR si querés incorporarte si el Congreso de la Nación decide llamarte, ya sea para la guerra, para una inundación en Santa Fe o un terremoto en Mendoza. Entonces, señores, dejémonos de decir boludeces: que a mi no me van a obligar, que uno quiere o no ir a los cuarteles en su plan de vida, etc.
Repito, al que no le guste, que proponga a los legisladores que se cambie la ley. A mi no me gusta pagar impuestos, y sin embargo debo hacerlo. A mi no me gusta levantarme temprano, sin embargo lo hago. Al empleado bancario tal vez no le guste andar siempre de traje y corbata, y no lo elegiría "como plan de vida", pero lo acepta social y cívicamente porque ese es su trabajo. Dejemos de darle vuelta los argentinos a todo y discutir todo. Seamos más dispuestos y altruistas.
Bienvenido el servicio militar obligatorio. Y no solo es para enderezar "negritos de la villa", como se queja alguno por ahí, sino para socializar tanto a ellos como a los nenes de papá y a los ciudadanos laburantes o estudiantes. A TODOS, señores, como lo ha hecho durante casi un siglo la colimba. Todos comiendo la misma comida y con las mismas ocupaciones, codo a codo en la trinchera o barriendo el patio o jurando la bandera.
Ese concepto es el punto medio de la cosa. No es que el Servicio Militar Obligatorio "castigue" a los jóvenes descarriados y por ello eliminamos la seguridad. NOOOO !!! ERROR ! El concepto es que en algún momento nos saca de la realidad particular (la villa, la mansión, la pala, el arado, el aula o la oficina) y nos mete en la misma bolsa donde sólo sos un ARGENTINO, un CIUDADANO. Y allí a muchos les "cae la ficha" de como es eso del "deber ser": ni pibe chorro, ni nene garca, ni plebeyo ni burgués. ¿Es tan difícil de entender???
Y ahora me presento, para que no me digan facho. Soy un ingeniero, laburo todo el día como científico del CONICET (es decir, soy un intelectual). Tras muchos años de laburar en la montaña (soy guía de montaña) me pude comprar mi casa y una pequeña finca donde crío niños, podo mi viña y cosecho mis aceitunas (es decir, me ensucio con tierra también). Y considero haber cumplido con la preparación del Artículo 21, porque fui al Liceo Militar y soy un oficial de reserva. En el '78 me tocó la guerra con Chile (estaba en 4° año de ingeniería, ya tenía
una hija de meses, y sin embargo nadie me preguntó cual era mi "plan de vida"). Como había movido un poco el culo en los primeros años de facultad, ya no era un subteniente raso, sino un Teniente Primero, y me tocó la responsabilidad (y el honor) de ser jefe de Compañía y tener a mi mando casi 200 soldados, TODOS RESERVISTAS IGUAL QUE YO.
Así, señores, se vive en una República, donde los ciudadanos comunes sabemos leer, escribir, criar hijos y defender la Patria con el fusil.
Me gustaría saber si los políticos y los ciudadanos en general....SE CONSIDERAN SOLDADOS......del resultado de las respuestas se podrá deducir el futuro de la Nación.
J Carlos Decurnex-Soldado
Nota de Redacción de LMP:
Estamos totalmente de acuerdo y absolutamente convencidos, que de existir el Servivio Militar, no tendríamos UN MILLÓN de jóvenes que no estudian ni trabajan.
Desafortunadamente, el total desmantelamiento de Nuestras FFAA, comenzó con Menem y se cuntinúa con el "plan siniestro y apátrida" de estos usurpadores narcos des-gobernantes.
Siempre digo que estos sinvergüenzas, admiran a los tiranos del caribe "disfrazados" de militares, con uniformes verde oliva y rangos inventados. Los mismos que no se quitan el "uniforme" ni para dormir.
En definitiva; son milicos frustrados y muy interiormente, admiran a los verdaderos soldados de cualquier ejército del mundo
Son algo así, como curanderos con sapos metidos en un hospital.
TATO BORES ERA PROFETA
Tato Bores era Profeta
por Enrique G. Avogadro
Enrique
G. Avogadro - 27-Ene-13 - Opinión
“La paz que has elegido es peor que mi guerra, lo que pudo haber sido y lo que nunca será”
- Joaquín Sabina
- Joaquín Sabina
Seguramente, si usted tiene menos de treinta años, no recuerde el episodio pero, en las últimas etapas de su prolongadísimo ciclo televisivo, Tato Bores, “el cómico mayor de la nación”, creó un personaje nuevo. Se trataba de un científico alemán -arqueólogo para más datos- a quien la Universidad de Heidelberg le encomendaba investigar la presunta existencia anterior, en el sur de América, de un país que se habría llamado Argentina; la presentación era acompañada por un mapa en el cual nuestro territorio estaba ocupado, totalmente, por el mar, como remedo de la mitológica Atlántida.
Obviamente, era un profeta, ya que hoy nos enfrentamos a la desaparición como entidad independiente; nadie supone que se hundirá, pero sí que explotará como ha sucedido con muchas otras naciones (Yugoslavia, Checoeslovaquia, Unión Soviética, etc.), y podrá pasarle a otras (España vs Cataluña, Gran Bretaña vs Escocia, Bélgica, etc.). En algunos casos, se formaron nuevos países independientes; en otros, regiones enormes fueron anexadas a sus vecinos. A veces, el motivo fue una guerra (Estados Unidos vs Texas o Nuevo México, Argentina vs Chaco, por ejemplo); otras, conflictos internos (Colombia vs Panamá). Y en muchos casos, fue la simple y constante decadencia, eventualmente sumada a la declinación económica, la que produjo el triste final.
Es decir, que la producción de un hecho como esos –que, en nuestro caso, seguramente se transformaría en la anexión de territorios por nuestros vecinos- no sorprendería demasiado a los estudiosos de la historia universal. Pero debiera afectarnos mucho, y obligar a ocuparnos –ya no preocuparnos- de encontrar una alternativa viable.
Hoy, mal que nos pese y de cuanto hagamos para ignorarlo, la República Argentina se cayó o, mejor, la hicimos caer. Como diría María Elena Walsh, “no es lo mismo ser profundo que haberse venido abajo”; esto es lo que hemos hecho, todos, con el país que recibimos de nuestros ancestros y que hubiéramos debido conservar para nuestros hijos y nietos.
A mi modo de ver, el primero de nuestros males –que no es de ahora, sino que viene arrastrándose, ante nuestra indiferencia, hace décadas- es la destrucción de la educación en todos los niveles, lo cual nos deja sin futuro. Ya el 10 de marzo de 2011, me explayé sobre el tema en “Estúpida Universidad” (http://tinyurl.com/bx9t7mt); le ruego la lea para conocer, o recordar, mi propuesta (basta con pinchar en el link).
El martes pasado, Marcelo Zlotowiagzda, en el tercer bloque de su programa “Palabras más, palabras menos” (http://tinyurl.com/b9sxgml) entrevistó al maestro Guadagni, un economista conocido y, tal vez, una de las personas que más sabe de estadísticas de la educación. Como demostración palmaria de las causas de nuestra carencia de futuro, hizo notar que, según el censo que realizó la Universidad de Buenos Aires en 2011, mientras se habían graduado 34.071 abogados y contadores, sólo lo habían hecho quince ingenieros hidráulicos, veinticuatro ingenieros en petróleo y trece ingenieros nucleares, y que la participación en el alumnado de estudiantes provenientes de colegios secundarios públicos había descendido desde el 54% (1992) al 40% (2011), confirmando así un apotegma de Andrés Cisneros: “La universidad gratuita es la universidad del privilegio”.
Guadagni, sosteniendo que el ingreso irrestricto y la gratuidad indiscriminada de la enseñanza eran dos disparates, relató el ínfimo porcentaje de graduados de nuestras universidades públicas (25% en promedio, con simas de 4%) versus los datos que proporcionan países como México, Chile y Brasil (55%), pese a que el porcentaje de estudiantes universitarios en Argentina duplicaba el que exhibían esos países; y sostuvo que el sistema de cupos y de becas, como método para orientar la educación universitaria a las carreras que el país necesita, para autofinanciar la universidad y para mejorar sensiblemente el sueldo a los profesores, se aplicaba en regímenes tan disímiles como la ex URSS, en China, en Cuba, en toda Europa y, más recientemente, hasta en el Ecuador de Rafael Correa.
Dejó claramente establecido que hay que actuar sobre la educación primaria y secundaria, para garantizar la elemental igualdad de oportunidades que nuestra Constitución manda, y abundó en cifras que demuestran el tamaño de esa deuda social a diecinueve años de su sanción. El incumplimiento de la ley de jornada extendida en el nivel inicial es terrible; simplemente atravesando la Av. Gral. Paz, el porcentaje de chicos que asisten a escuelas de jornada doble desciende del 45% al 4%, condenando a millones de ellos a la exclusión y a la marginalidad. La mera constatación de la existencia de un millón de jóvenes “ni-ni”, que no estudian ni trabajan, demuestra claramente esta hipótesis.
Pero lo que más me impresionó fue la segunda parte de ese bloque, en el que el entrevistado fue el Presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), Alejandro Lipcovich; quien encabeza la organización que nuclea a los estudiantes de la ciudad capital, es decir, a quienes debieran ser los más preocupados por el panorama que había presentado el profesor, respondió sólo con consignas y con dogmas, negando la realidad en nombre de una ideología trasnochada y ridícula.
No se trata sólo de asignar recursos sino de hacerlo en forma inteligente y, en especial, pensando en mejorar la capacidad de los alumnos de aprender y realizarse como personas. Se trata de objetivos de largo plazo, tan lejanos y poco visibles en lo inmediato que dejan de figurar en el horizonte de los políticos, es decir, de seres incapaces de dejar de pensar en las próximas elecciones para hacerlo en las próximas generaciones.
La ignorancia de la sociedad en general, y de la clase política en particular, acerca de la gravedad del tema de la decadencia de la educación, por la consecuente inviabilidad de inserción de la Argentina en el mundo que viene, hará que nuestro país, uno de los principales productores de alimentos y por ello imprescindible en la geopolítica del hambre, se transforme en epicentro de preocupaciones globales, ya que nadie consigue explicarse por qué, habiendo sido un faro de luz cultural e intelectual, tan rico y con tantas posibilidades dadas por la naturaleza, ha sido convertido por nosotros mismos en una nación insignificante e ineficiente y, sobre todo, en fase de derrumbe final.
Dr. Enrique G. Avogadro
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