A la Rosada,Todos
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Esta Argentina nuestra se encuentra hoy dividida en dos
facciones bien diferenciadas a saber:
La primera que nuclea a nostálgicos Procesistas, ergo a toda
la Familia Militar y a millones como ellos que sin pertenecer a ella,
somos de la opinión que solo una Administración Autoritaria,
con uniforme o desprovista del mismo, nos debe de conducir por el sendero de
recuperar la cordura social.
Y la segunda, mayoritaria por cierto que aboga por la
continuidad democrática, ya que su membresía es devota de este continuismo
suicida.
Entre estos últimos, no solo convergen oportunistas,
periodistas en constante alquiler, empresarios envilecidos con el remedo de los
subsidios y jueces magnates como los de la "corporación federal",
sino también gente bien intencionada que sinceramente es de la creencia que
nuevas elecciones, despejaran este horizonte cataléptico, merced a mas
sufragios que con un candor juvenil e inocente, entienden, no serán arreglados
convenientemente por el "aparato".
Y es sobre esta franja de adeptos, acaso involuntarios a este
fraude que me permitiré esbozar algunas reflexiones.
Muchos de nosotros, abogamos por ser cada vez mas originales
en denostar a estos ácratas k, tratando de no incurrir en el tedio de la
reiteración o la duplicación de los que otros manifiestan en idéntico sentido.
Y casi nunca alcanzamos dicha meta, porque finalmente
naufragamos en los lugares comunes de insistir una y otra vez con lo mismo, sin
suerte.
Además de carecer como nos lo enseño Goethe en su Fausto, del
"duende convincente hacia el otro".
Por mucho menos, otros que se han embarcado en una empresa
tan perdidosa, finalmente concluyeron claudicando.
Empero en mi particular caso, me he propuesto desistir de la
tentación del fracaso y redoblo diariamente mis lábiles esfuerzos,
porque no puedo someterme a la hipótesis que alguno de mis
Nietos juzgue mi abandono como una cobardía.
Y pese que a diario tropezamos con la absoluta indiferencia
de esas Mayorías, algo nos motiva para seguir intentando despertar a esos
adormilados Compatriotas.
O mejor dicho a tentarlos para que algún día despierten de
este largo y profundo sueño de mas de treinta años.
Y en esos matices grisáceos, debemos quienes procuramos a
diario, esta suerte de conato, descubrir un método deductivo plausible, para
encontrar las verdaderas causas de no poder perforar tantas conciencias
hibernadas.
Y excluyo decididamente en ello, tratar de convencer al
peronista histórico por tradición y familia o al radical del mismo origen,
porque tales sujetos son irrecuperables.
Ya que tal empresa, seria equivalente a lograr que un
simpatizante de River, mute sus anhelos por Boca o viceversa.
Quienes son adherentes a esos Populismos, son sujetos
demasiado primarios, como para interpretar que sus consignas no son
antagónicas, sino similares en la pobreza de sus idearios.
No, me refiero a los otros; a los que sin pertenencias de
tipo alguno, son los que concurrieron a tantas marchas insustanciales
que sabedores que no producirían ningún efecto, mas que la
mofa del gobierno, todavía no atinan en encolumnarse en una línea dura e
inclaudicable.
Que no advierten aun que la tibieza de una batucada con
ollas, por numerosas que hayan sido, no conmovieron a nadie.
Como tampoco lo fueron, los cortes de rutas de los chacareros
cuando lo de la 125.
Porque el Argentino promedio de ese grupo pro demócrata,
desconoce lo que Stalin denominaba como "la autoridad del numero".
Si así fuese, cuando se juntaron casi un millón de personas
en las inmediaciones del Monumento a los Españoles en Palermo,
para repudiar la política agropecuaria, esa masa sin
caudillos, fue incapaz de proseguir su marcha a la Plaza de Mayo para
peticionar la renuncia de esta Kretina.
También desaprovecharon idéntica oportunidad en Rosario,
frente al Monumento a la Bandera, en una circunstancia equivalente.
En otras palabras, ha quedado demostrado que los Argentinos,
a veces, despiertan de ese prolongado letargo brevemente, para casi de
inmediato regresar al mismo.
Cualquier analista sociológico puede exculpar esta falta por
la ausencia de un Líder, con la suficiente estatura intelectual y moral, como
para guiar a esas multitudes que no sacaron provecho de tan magnificentes
encuentros.
Y seria canallesco no admitir esa certeza.
Pero igualmente cierto es el hecho que los inconformistas con
el "modelo", han renunciado a que emerja de esas mareas humanas un
Dirigente para esta emergencia.
Porque muy en el fondo de esos perfiles multitudinarios y
policromaticos, la mayoría aguarda porque alguien, a quien todavía no
conocemos, un día de estos se haga de la autoridad necesaria para poner las
cosas en orden.
Sin embargo, ese ochenta por ciento de "indecisos"
de este segundo grupo que no guardan empatía publica con una salida Militar,
por miedo o simplemente por desidia, no terminan de extinguir esa dualidad,
exteriorizando lo que en privado es todo lo contrario.
Desde otra dirección, consciente estoy que la salud de la
democracia, corroída por todo lo que la puede destruir, sobrevive tan solo por
una suerte de maquillaje.
Y esa delgada película superficial, la ejercitan todos esos
millones de dubitantes que están perfectamente contestes sobre la gangrena
republicana que le allana el camino a los Oyarbide y a cientos de sus colegas,
para que la Justicia sea una simple cuestión privada en favor de esta Ramera y
sus socios.
Que a su vez pone a resguardo a los López, a los Báez y sus
socios menores de la Campora y ha depositado en el banquillo de los acusados y
en desahucio a tipos con mayúsculas como el Fiscal José María Campagnoli, quien
a pesar de ser pobre como lo es de solemnidad, tuvo las suficientes agallas
para investigar el lupanar de la Casa Rosada, sabiendo de antemano los ingentes
riesgos que corría en su solitaria y lacónica cacería.
¿Dónde están los Macri, los Carrio, los Binner, los Alfonsín
y demás impresentables que no acuden en auxilio de este Justo?.
Están, donde estuvieron siempre: negociando.
Tal vez, en la figura de este Fiscal en bravíos apuros,
debamos fijar nuestra mirada con mas detenimiento.
Porque a todas luces, este discípulo del Dr. Norberto
Quantin, aquel veterano y retirado Fiscal de la Cámara de Apelaciones en lo
Criminal y Correccional de a Capital Federal, sea la respuesta civil a todos
nuestros entuertos.
Dejo esta reflexión para que el Lector medite una respuesta.
Quizás éste que es el menos esperado, haga de improvisado
Mesías, para esta Argentina tan diabolizada.
Como sea, algo es seguro y es que debemos de una vez y para
siempre, desprendernos de
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL.
Atentamente Carlos Belgrano.-
alarosadatodos@gmail.com
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