martes, 11 de febrero de 2014

“EN POLÍTICA SÓLO SE VE LO QUE NO ES VERDAD” (MARTÍ)









11 de Febrero del año 2014 - 1223

El gran José Martí, héroe cubano, poeta maravilloso y hombre de extraordinaria inteligencia y coraje, dijo una vez: 

"En política solo se ve lo que no es verdad”. 

Le debo esta frase y muchos otros datos admirables sobre Martí a mi amigo Alberto Luzarraga, uno de los más destacados patriotas cubanos del exilio, que me la mandó hace poco dentro del contexto de una carta. 

Pocas palabras son más útiles para aplicarlas a la situación de esta argentina con minúscula, habitada por enanos morales que son, para colmo, presuntuosos y descarados gozadores de la vida, y hasta dirán, si es que alguno de ellos lee estas líneas, que los ofendo, aunque es imposible ofender a gente que ni sabe lo que significa la palabra "honor". 

* * * 

Desde hace varios meses la "política" local es un juego de malabarismos con trucos de todo tipo, empezando con el golpe en la cabeza de la usurpadora, propinado por una agente ignorado, después del cual tuvimos unos meses de alivio de su desagradable presencia. Los enanos ni siquiera se atrevieron a manifestar alguna curiosidad sobre el origen del traumatismo, si es que la tenían, porque una de las características del esclavo es no atreverse a escrutar los secretos de sus amos. 

Siguieron algunos días en los que hubo un Presidente "de facto", el comunista revolucionario Zannini y un vicepresidente en ejercicio del "far niente", acusado de raterías que, comparadas con los robos espectaculares de su superior y de los ministros eran realmente juego de niños, a pesar de lo cual, los rufianes más copetudos y los diarios "de oposición" se rasgaban las vestiduras ante la sola posibilidad de que semejante crápula tomara en sus manos el timón del Estado. 

En cambio, dejarlo en las del comunista revolucionario Zannini ya mencionado, sin ningún título para ello y con todos los agravantes de su ideología, catadura y costumbres, les parecía lo más natural y materia de interminables chismes sabrosos, pero con gusto a cianuro. 

Finalmente reapareció la usurpadora, pipante y con un "new look", con modelitos blancos tachonados de fantasías en negro que, según ella parecía creer, le quedan "bárbaros". Lástima que por encima de todos esos volados aparecía siempre esa cara de bruja maquillada que no se puede tapar con un vestido. Me extraña que alguno de sus cuatro secretarios privados no le haya sugerido ponerse una máscara veneciana. Son tantas las frivolidades y mohines que despliega que ese subterfugio hubiera pasado desapercibido y hasta habría sido admirado por los enanos esclavos con entusiasmo. 

Enseguida empezó a decir sus discursitos venenosos, bailó una conga sobre un tinglado ubicado en la Plaza de Mayo  junto con una banda de jóvenes “rockeros” bien rentados, pero siguió en la quinta presidencial de Olivos como si tal cosa. 

Desde allí anunció que teníamos un nuevo ministro de economía, el joven marxista Kiciloff, desagradable él desde todo punto de vista, empeñado en imponer su estilo de "canchero" ordinario, siempre de "sport", como si el cargo que ostenta fuera una especie de fiesta informal. 

Detrás de él, llegaron más víboras de "la cámpora" ocupando posiciones y cobrando sueldos suculentos. El mismo Kiciloff tiene como 3 o 4 sueldos por sus distintos cargos con los cuales redondea un suculento ingreso mensual de varios cientos de miles (¿de dólares o pesos?). Es rico, riquisimo, pero mucho menos rico de lo que será cuando termine su parodia de funcionario todopoderoso.   

Después empezaron a jugar con el precio del dólar. El oficial subió, el otro también. El pánico cundió. "Ya no se pude determinar cuanto valen las cosas –pesaban sin decirlo-. Todo está en el aire." Y en esas condiciones, parecía obvio que la economía se convertiría en un caos. 

Pero ayer el dólar bajó de precio en los dos mercados. El jefe de la AFIP, que es el que tiene la llave de la fortuna propia y ajena, es una esfinge a la que no conmueven ni denuncias de malversación ni disparates administrativos a quien el tonto argentino le tiene terror, pero como no dice nada y parece tan tranquilo, el mencionado tonto cree que las cosas no pueden estar tan mal. No sería raro que mañana volvamos al mismo sistema "serrucho" de subidas y bajadas. Y otra vez el desconcierto reforzará la tesis de que la tiranía ha perdido el rumbo. 

Kicillof  se fue a Paris, pero no en un caballito gris sino en primera de una línea aérea. El "reo" sabe tratarse bien. Dijo que iba a arreglar con los acreedores del Club de Paris, pero era mentira. El desmentido salió de la propia boca de la encargada europea de negociar la deuda argentina. Pero nadie le reprochó nada al ministro malvestido.   

Los jefes sindicales, con sus bolsillos bien forrados como es habitual en esos "obreros" falsificados, empujados por sus "bases" cuyos sueldos no les alcanzan en medio de este remolino económico, quieren negociaciones colectivas para aumentarlos, pero sin "techo" o sea, sin límite. Ahora bien, como las empresas están en crisis de desconcierto, no saben cuánto pueden aumentar por lo cual probablemente no haya acuerdo. En consecuencia, habrá cortes de calles, de rutas, huelgas salvajes en todas partes y la gente sufrirá como el jamón del "sandwich" esta pugna deliberadamente provocada. 

Para colmo del disparate, "La Nación" hizo correr la versión, originada en un chisme del Dr. Funes Rioja (¡él, mimado del “establishment”, siempre está “ahí”!) de que el Papa había invitado a patrones y empleados a negociar bajo su batuta en el Vaticano.  Y todos se lo creyeron, porque del Papa, según su estilo, puede esperarse cualquier cosa, inclusive el más notorio "clericalismo" como sería el de intervenir directamente en los problemas salariales argentinos. 

Todos los "politicólogos" dicen que esta tiranía improvisa, que la situación se le escapa de las manos, que está al borde de caer. Pero la oposición, obsecuente y cómplice, se apresura a declarar enfáticamente que la usurpadora, a pesar de los innumerables motivos que hay para destituirla por un juicio político, seguirá, caiga quien caiga, hasta el 2015. 

* * * 

Pues bien todo eso que se ve no es verdad, como diría Martí. Es un "bluff", una escenificación. La verdad está detrás y es difícil de verla por entero pero puede colegirse. 

Lo que se ve es lo que acabo de describir a vuela pluma. Pero la verdad no es esa. Como ya me he extendido demasiado en este artículo, resumo lo que yo creo que es la verdad en algunos puntos telegráficos: 

1) A pesar de todos los descalabros económicos, la tiranía tiene en sus manos la totalidad del Tesoro nacional y la posibilidad de incrementarlo mediante impuestos confiscatorio cuantas veces quiera, vista la nula resistencia de la sociedad a ese despojo. Eso quiere decir que pueden sobornar a todos los periodistas del país para que digan lo que la tiranía quiere y la ciudadanía idiotizada lo crea como una verdad revelada.  O sea, la opinión pública es de ellos. 

2) La tiranía tiene toda la fuerza pública en sus manos. Las FFAA y las FFSS son suyas. ¿Quién le puede "pisar el poncho"? Eso implica el terror. Esa fuerza funciona como una "espada de Damocles" sobre la cabeza de todos y no hay quien no la tema. Para mantenerla en sus manos no trepidaron en imponer a Milani como Jefe del Ejército a pesar de que el farsante de Verbistzky fingió que se oponía. 

3) Las elecciones son una farsa organizada por la tiranía que contrató el fraude electrónico que ningún "opositor" se atreve a disputar. Luego, la democracia es una mentira y es imposible cambiar el poder de la tiranía por vía electoral. La reelección de la usurpadora es totalmente innecesaria. La secta comunista-peronista que tiene el poder real puede poner a cualquier otro, inclusive a un idiota como Massa que hará exacta y precisamente lo que le manden. 

Inclusive, ese sistema fraudulento ha servido para fabricar una falsa oposición, casi toda integrada por izquierdistas o mercenarios como los del PRO, que apoyan ideológicamente la tiranía y jamás aceptarían que fuera reemplazada por un gobierno justo y honorable. De hecho, todos los grandes atropellos contra el Derecho y la Moral han sido apoyados por esa recua de farsantes. 

4) El Poder Judicial no existe. Los jueces son prevaricadores en su mayoría, como lo prueba la total indefensión en que se encuentran los más de 1.000 secuestrados políticos que languidecen y mueren las cárceles. Nadie puede esperar que sus derechos sean amparados por algún Juez. Puede ser que lo haya, pero no se sabe. 

5) El contexto internacional es sólidamente favorable a la tiranía. Desde el Presidente extranjero, musulmán y marxista de los EEUU, pasando por todas las tiranía fraudulentas que dominan Iberoamérica, incluyendo la Cuba torturadora de Castro (Raúl, el otro creo que está muerto hace rato) hasta llegar al ex-coronel de la KGB que ahora es aceptado como un demócrata a pesar de mata a sus opositores y se roba 40.000 millones de dólares ("La Nacion", 9/2/2014, pag. 8), todos apoyarían con armas en la mano cualquier intento de desalojarla. 

6) Los "buenos patriotas" son unos perfectos idiotas, desertores, de los cuales nada puede esperarse. 

7) El alto clero, que podría salvarnos, como expliqué en el número 1221, del 22/1/2014 de este periódico, está encolumnada con la tiranía, sin que las sonrisas artificiales del Papa puedan ayudarnos en nada. 

Esta es la verdad que no se ve. Si no está de acuerdo, dígame en qué y pruébelo. 

Cosme Beccar Varela

La presente nota del Dr. Cosme Beccar Varela, es publicada en La Misère Porc, por gentileza de su autor.

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